9 consejos para una limpieza de primavera eficaz

La llegada de la primavera es un buen momento para hacer una limpieza a fondo. Con estas ideas, tu casa también cambiará de estación.

La llegada de la primavera es un buen momento para hacer una limpieza a fondo. Con estas ideas, tu casa también cambiará de estación.

 

Es todo un clásico: con el cambio de estación llegan los días largos, las temidas alergias... y la limpieza de primavera a nuestros hogares. Es el momento ideal para afrontar esa "puesta a punto" general de la casa que tanta pereza nos da. Si te organizas bien y aplicas algunas buenas ideas que te proponemos a continuación, el resultado saltará a la vista y el esfuerzo habrá valido la pena.

 

Antes…

 

1. Lo primero, ventilar. Escoge el día más adecuado para ello, cálido y sin viento: consulta qué tiempo va a hacer en El Tiempo. Abre todas las ventanas para que se ventile la casa a fondo y se renueve bien el aire de todas las habitaciones. En la medida de lo posible, provoca una ventilación cruzada abriendo las ventanas de los extremos de la casa, para que el aire circule sin obstáculos y limpie la atmósfera.  

 

2. Mientras tanto, prepárate. ¿Tienes todo lo que necesitas? Coloca a mano los utensilios para la limpieza: trapos, esponjas, cepillos, escoba, recogedor, fregona, gamuzas, guantes, mascarilla, aspirador, etc. Y planifica la tarea por zonas: siempre es mejor comenzar por aquellas que no se limpian a diario, porque es donde se acumula más polvo y les hará mucha más falta un buen repaso.

 

3. Productos "eco". Cuida que no te falten productos tan naturales, sencillos y caseros como limón, vinagre, sal, jabón neutro o bicarbonato: no contaminan y resultan de lo más eficaces para limpiar. Cuando tengas que recurrir a limpiadores más fuertes con componentes químicos, úsalos siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.

Empezamos:

 

4. Techos. El accesorio para tapicerías del aspirador va muy bien para limpiarlos, pero si te resulta incómodo hay una solución más casera para quitarles el polvo. Usa una escoba que tenga el mango largo: cubre el cepillo con un paño limpio, anudando los extremos o sujetándolo con una goma.

 

5. Paredes. Si tienen pintura lavable, puedes limpiarlas con jabón neutro o con un poco de lavavajillas, diluidos en agua; sumerge una esponja en la mezcla y escúrrela bien. Empieza por la parte inferior y limpia hacia arriba: las gotas irán escurriendo hacia abajo y te resultará más fácil quitarlas de una superficie que ya está limpia.

 

6. Suelos. ¿De madera? Pásales una mopa y utiliza un paño húmedo para eliminar las manchas. ¿Impermeabilizados? Límpialos con una fregona bien escurrida. Para eliminar rayas, frota con un estropajo de acero y después aplica una mezcla de betún marrón con cera para igualar el color.

 

7. Interruptores y enchufes. Con el tiempo y el uso, acumulan suciedad. Manipúlalos con cuidado: son elementos por los que circula la electricidad y no se pueden mojar. Límpialos con un paño húmedo muy escurrido y, si queda alguna mancha, quítala con un algodón mojado en un poco de alcohol.

 

8. Sofás. Pásales el aspirador a fondo empleando el accesorio especial para tapicerías. Insiste en los reposabrazos y en la trasera y, si puedes, retira los cojines del asiento y el respaldo para aspirar el armazón. Y si tienen alguna mancha seca, elimínala con amoniaco o espuma seca.

 

9. Armarios. Aprovecha el cambio de temporada para limpiarlos a fondo. ¡No olvides el polvo en las partes altas! Si son de madera o lacados, pásales un paño con jabón neutro bien escurrido, aclara y seca bien. Déjalos abiertos un rato para eliminar la humedad y coloca saquitos de lavanda: perfumarán y ahuyentarán a los insectos.

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