Abonar las plantas: cómo, cuándo y con qué

La tierra de las macetas no tiene nutrientes ilimitados. Cuando se acaban hay que abonar la tierra para que las plantas se alimenten.

¿Fertilizar o abonar?

Hay una diferencia entre ambas cosas. Tanto los abonos como los fertilizantes nutren el suelo con el fin de alimentar las plantas, pero los primeros son principios orgánicos, es decir, naturales, como el estiércol o el compost, mientras que los segundos son preparados químicos artificiales. El abono se echa directamente al suelo o la maceta y los fertilizantes son, por lo general, productos líquidos o sólidos solubles que se añaden al agua de riego.

Nutrientes básicos

Para el desarrollo correcto de cualquier planta estos son los tres macronutrientes indispensables: nitrógeno, potasio y fósforo. El nitrógeno (N) contribuye a buen crecimiento, el fósforo (P) refuerza las raíces y favorece la floración, y el potasio (K) para su reproducción. Las necesidades de estos elementos están determinadas por cada tipo de planta y su tamaño. Los envases de abonos y fertilizantes indican en su etiqueta la proporción que contienen de estos nutrientes con el código NPK.

El momento de actuar

¿Cómo saber si las plantas no están bien alimentadas? Cuando, sin que las condiciones en las que se encuentran hayan variado, las hojas aparecen pálidas o descoloridas, se aprecia que el crecimiento se ha estancado o las plantas empiezan a estar poco tupidas, es que comienzan a estar desnutridas. Entonces es el momento de enriquecer el sustrato para que se recupere y crezca con vigor.

Ojo con la dosis

Tanto la carencia como el exceso de nutrientes pueden llegar a ser perjudiciales. El exceso produce quemaduras en las hojas, tallos excesivamente largos, un debilitamiento general de la planta o floración escasa, sobre todo producida por un exceso de nitrógeno. Es de gran importancia ajustar la dosis según las recomendaciones del envase, así como suministrar este aporte extra de alimento en el momento adecuado, cuando la planta realmente lo necesite.

Distintos tipos

Orgánicos. Los productos como el mantillo y el compost son materia orgánica con textura parecida a la de la tierra y se esparcen sobre el suelo.

Granulados. Vienen en forma de bolitas. Los rápidos liberan los nutrientes a lo largo de unas semanas, y los de liberación lenta en meses.

Solubles. Se comercializan en polvo para añadir al agua de riego. Son más potentes que los líquidos.

Líquidos. Tienen un efecto más rápido que los anteriores. Hay que diluirlos en agua.


Bastones. Es lo más cómodo. Son varitas que se entierran y liberan los nutrientes de manera lenta.

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