Aprende cómo iluminar correctamente tu hogar

Una buena iluminación transforma cualquier ambiente, pero no se trata sólo de poner lámparas. Aprende a crear la atmósfera que necesita cada rincón .

Una buena iluminación transforma cualquier ambiente, pero no se trata sólo de poner lámparas. Aprende cómo crear la atmósfera que necesita cada rincón de tu casa.

 

Tipos de luz

Aprende a diferenciarlas para utilizarlas después correctamente.

 

1- General. Cualquier habitación de cualquier casa necesita una luz general, potente, uniforme y que no forme sombras ni deslumbre. La manera más fácil de conseguirla es instalando en el techo focos empotrados que bañen todo el espacio.

 

2- Ambiental. Es la que crea rincones acogedores, la que aporta calidez a un rincón o a un mueble en concreto. Las lámparas de mesa, de pie o las que van directamente sobre el suelo lo consiguen. Colócalas a la altura adecuada para que no deslumbren y utiliza luz amarilla.  

 

3- Puntual. Se trata de una luz directa, dirigida hacia un punto concreto: un rincón de lectura, una zona concreta de la cocina o para centrar la atención sobre un cuadro u otro objeto decorativo. Es apropiada para zonas de paso como el recibidor o un pasillo.

Cocina: encimera sin sombras

En la zona de trabajo de la cocina es esencial evitar las sombras, por eso resulta muy efectivo instalar fluorescentes o ledes debajo de los armarios de la pared. Utiliza bombillas de luz blanca, que no alteran el color de los alimentos, y, para la luz general, dispón varios focos encastrados que lo iluminen todo.

Salón: a cada zona su iluminación

Junto al sofá, la iluminación debe ser tenue para que dé sensación de calidez y confort. Lo consigues con bombillas de baja potencia en lámparas de sobremesa o de pie. Para la zona de comedor, lo ideal es una luz directa sobre la mesa, a un metro de distancia. Si la mesa es alargada, utiliza dos puntos de luz. Nada de zonas en penumbra.

En la mesilla, luz orientable

En el dormitorio, el tipo de luz que pongas junto a la cama debe iluminar, pero sin molestar ni deslumbrar. Un aplique en la pared o una lámpara que tengan un brazo flexible y dirigible son lo más recomendable, sobre todo si te gusta leer en la cama. Las lámparas con intensidad de luz regulable resultan muy prácticas.

Luz directa para leer

Coloca una lámpara de pie junto al sillón de lectura o una lámpara de sobremesa encima de una mesa auxiliar. Lo mejor es una luz dirigida directamente al texto y que sea bastante potente (100 o 150 vatios). Otra opción son las lámparas de pie que dirigen la luz hacia el techo y la difunden.

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