Bonsáis. Cuidados básicos

Mantener los bonsáis en perfectas condiciones es complicado. Pero, si lo consigues, te darán muchas satisfacciones. Te damos unos consejos básicos.

Mantener los bonsáis en perfectas condiciones es complicado. Pero, si lo consigues, te darán muchas satisfacciones. Te damos unos consejos básicos.

 

Los bonsáis tienen fervientes admiradores y también detractores. Están considerados como los reyes del mundo vegetal y saber cuidar de ellos es todo un arte.

 

Aportan un toque de calma a nuestra agitada vida. Cultivar bonsáis es tarea de años: cada poda, cada alambrado, para que salga bien debe estar planificado con tiempo, dedicando horas a la contemplación de sus ramas, a imaginar los resultados, a dejar que el tiempo vaya dando forma y dejando huella en sus diminutos troncos.

 

Recuerda que para lucirlos hay que cultivarlos en recipientes adecuados, macetas de loza de gres con grandes orificios de drenaje, la base interior plana para que no se acumule agua y patas para que salga el agua sobrante.

Alambrado

 

- Para esta técnica se utilizan alambres especiales que se venden en centros de jardinería. Puedes comprarlos de varios grosores y utilizarlos según el tamaño de la rama que quieras modelar.

 

- Son alambres de aluminio, pero tratados especialmente para darles un tono marrón y hacer que pasen desapercibidos sobre los troncos.

 

- El alambre se va enrollando alrededor de la rama, para después doblarla y darle forma.

 

- Utiliza el borde de la maceta para sujetar otro alambre que mantenga la rama en posición. Puede ser un alambre normal, que irás acortando poco a poco.

 

- Para retirarlo, córtalo con cuidado con unas tenacillas afiladas.

Trasplante

 

- A la hora de trasplantar, recuerda que, con un recipiente tan plano y un árbol con tan pocas raíces, se necesitan alambres para sujetar el bonsái a la maceta.

 

- Los tiestos especiales para los bonsáis tienen unos agujeros en el fondo por los que se pasan los alambres. Si usas alguno que no los tiene, puedes utilizar los propios orificios de drenaje.

 

- Hay que podar las raíces para favorecer la formación de otras nuevas y evitar que se creen raíces gruesas. Tras extraer el cepellón de la maceta, hay que peinar las raíces con cuidado y retirar toda la tierra que sea posible.

 

- Ayudándote con unas tijeras especiales, hay que cortar las raíces todo alrededor, y hacerlo también con las raíces del centro, para que quede una base plana y las nuevas raíces broten por todas partes.

Herramientas

 

Tenazas cóncavas

Para cortar ramas y vaciar las heridas.

 

Tenazas de cortar raíces

Son muy resistentes y con ellas puedes apretar fuertemente porque caben todos los dedos.

 

Desalambradora

Similar a un alicate, evita que se dañen las ramas al cortar los alambres.

 

Redecilla de plástico

Para tapar los orificios de drenaje y que no se escape la tierra.

 

Alambre de varios grosores

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