Claves para elegir un buen edredón

Nada tan confortable, cálido y ligero como un edredón nórdico para dormir. Con el frío que hace estos días y ahora que hay rebajas, ¡Corre a por el tuyo!

Existen distintos tipos de edredones según el material  con el que están hechos, el relleno que tienen, su peso… ¿Complicado elegir? Ya no.

¿Qué medida necesito?

Las dimensiones de las camas (y la ropa de cama) españolas no suelen coincidir con las europeas, pero para no liarte aquí tienes las medidas del edredón que se necesita para cada cama/colchón.
Cama de 90 cm: 1,50 m - 1,60m  de ancho por 2,20 m -240 m de largo.
Cama de 1,05 m: 1,80 m de ancho por 2,20 m -240 m de largo.
Cama de 1,35 m: 2,20 m de ancho por 2,20 m -240 m de largo.
Cama de 1,50 m: 2,40 m de ancho por 2,20 m -240 m de largo.
Cama de 1,80 m: 2,60 m de ancho por 2,40 m de largo.

De fibra, los más económicos

Este tipo de relleno es acrílico y los hay de diferentes clases, algunas más esponjosas, cuyo tacto se asemeja bastante a los de plumón, pero todos los edredones de este tipo tienen las mismas características: son bastante más baratos, se pueden lavar fácilmente en la lavadora y no dan tanto calor como los de plumón, pero desde luego sí abrigan bastante más que una manta. Decídete por esta opción si no eres muy friolera o vives en una zona cálida donde un edredón de plumas o de plumón te haría pasar calor por la noche.

Rellenos naturales: pluma y plumón

Para fabricar estos edredones siempre se utiliza el plumaje de patos y ocas, pero debes saber que no es lo mismo la pluma que el plumón. Los rellenos de pluma utilizan la pluma entera del ave, incluido el cañón (el 'palito' central de la pluma). El plumón es lo que queda de la pluma una vez retirado ese palito. La calidad de ambos materiales depende de la edad del ave y sobre todo, de su procedencia. Los de las aves de las zonas frías del norte de Europa son los de mayor calidad.

¿Edredón de pluma o de plumón?

Plumón. Si el precio no es problema y además buscas el máximo calor con el mínimo peso, deberás elegir sin duda un relleno de plumón que son los de mayor calidad que se pueden encontrar. Su composición lleva un alto porcentaje de plumón y una pequeña parte de pluma, con lo que se consigue que absorba una gran cantidad de la humedad que desprende nuestro cuerpo y así dormimos más secos. Un consejo: airea bien tu edredón de plumón cada mañana para que no acumule esa humedad que retiene. Aunque es más caro, es realmente muy duradero. El inconveniente es que debe lavarse en seco.


Pluma. El cañón de la pluma que contiene hace que pese algo más y abrigue menos que el de plumón: el calor que proporciona está entre la fibra y el plumón. El peso viene dado por su gramaje: la cantidad de material en gramos que contenga por metro cuadrado. Los fabricantes aconsejan lavarlo en seco y se debe hacer caso a esas recomendaciones y no caer en la tentación de meterlo en la lavadora. Si no te queda más remedio que hacerlo, notarás que al sacarlo de la lavadora las plumas se quedan apelotonadas, así que un truco es introducir en la lavadora unas cuantas pelotas de tenis que lo golpeen y eviten que se apelmacen. Luego, se debe dejar secar en una superficie plana e ir repartiendo a mano las plumas.

A la hora de comprarlo

Presta atención al gramaje al que hacíamos referencia y del que depende que el edredón pese más o menos. En algunos edredones se indica un peso que incluye también el tejido externo, pero en lo que debes fijarte es en el peso del relleno interior. Un gramaje de entre 350 y 400 gramos por metro cuadrado es suficiente, a no ser que se viva en una zona realmente fría. El tejido exterior debe ser de algodón 100 %, y algo muy importante a tener en cuenta es el material de la bolsa en la que vienen embalados los rellenos de pluma que tienen que ser de un material natural y transpirable (suelen ser grandes bolsas de algodón) para que se airee y no acumule humedad y proliferen los hongos y el moho.

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