Cómo conseguir un pavo perfecto

Si este año has decidido preparar el clásico 
pavo asado para la cena de Nochebuena, con estos consejos lograrás que te salga sabroso, jugoso, tierno y dorado. Todos quedarán encantados en la mesa.

Has visto alguna de nuestras sugerentes recetas y has decidido atreverte con un pavo en Navidad. Pero claro, impone verlo. Debes tener en cuenta que, aunque sea grande y laborioso de preparar, no es difícil. Aunque sea el primer pavo al que te enfrentes en la cocina, todo saldrá bien si sigues estos consejos.

1. A simple vista


Un buen pavo debe ser joven y gordo, con el cuello grueso, la pechuga abombada y la tráquea flexible. Las patas, claras y sin escamas. La carne, sin manchas ni magulladuras, ha de ser firme y recuperar su forma tras presionarla con el dedo.

2. Piel impecable

Ha de estar limpia y entera, con los cortes imprescindibles para extraer las vísceras. Y seca. Pasa los dedos por la doblez del ala; si la piel está húmeda significa que el ave lleva tiempo almacenada y, si está pegajoso, no te lo lleves a casa.

3. Conservación

Guárdalo en la nevera, envuelto y aparte del resto de los alimentos. No lo tengas más de dos días sin cocinar pues es una carne que se contamina fácilmente. Si lo has comprado congelado, descongélalo en el frigorífico, nunca a temperatura ambiente. Calcula que un pavo de 
4 a 5 kilos tarda en descongelarse 65 horas.

4. Limpieza

Retira todas las menudencias y despojos que tenga en su interior, elimina lo restos de plumas y lávalo con agua fría por dentro y por fuera. Luego sécalo bien.

5. Relleno

No metas a presión toda la farsa (relleno) preparada; deja un poco de espacio en la cavidad del ave porque el relleno, al cocinarse aumenta de volumen y puede salirse. Cose las aberturas con hilo bramante y brida o ata las patas para mantener su forma.


6. El horno y el tiempo

El pavo es un ave grande y requiere tiempo para que se ase uniformemente. Por supuesto, tiempo y temperatura varían dependiendo del peso. Un pavo de 4-5 kg necesita hornearse 3 horas 
a 200 ºC; de 5-6 kg, 4 horas a 200 ºC; de 6-7 kg, 
30 minutos a 200 ºC y las 
4 horas restantes, a 180 ºC. Y siempre meterlo en el horno precalentado.

7. Tierno y jugoso

Para asarlo, ha de untarse con una materia grasa: aceite, manteca de cerdo o grasa de pato. Utiliza una bandeja amplia y poco profunda para que el calor llegue a toda la carne por igual y colócala en la última rejilla del horno. Para que el pavo 
no se reseque, rocíalo cada media hora con los jugos que desprende. Otra fórmula utilizada es cubrirlo -sobre todo la pechuga- con lonchas de beicon o panceta que se retiran 45 minutos antes de terminar la cocción para que su piel se dore.

8. Más aroma

Para mantener la humedad y a la vez ganar en sabor, con una jeringuilla, inyecta entre la piel y la carne, y en diversos puntos, caldo de pollo, zumo de naranja, jerez, brandy...

9. ¿Ya está listo?

Pincha en la parte más gruesa del muslo; el jugo que salga tiene que ser claro, no sanguinolento. Deja el pavo en reposo de 15 a 20 minutos cubierto con papel de aluminio para que se asienten los jugos antes de trincharlo.

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