Cómo decorar la habitación para estudiar mejor

Existen muchos trucos, consejos y mitos para concentrarse a la hora de estudiar pero, aun así, las distracciones siempre ganan y dificultan el estudio.

Existen muchos trucos, consejos y mitos para concentrarse a la hora de estudiar pero, aun así, las distracciones siempre ganan y dificultan el estudio.

 

Desde el portal Uniplaces, especializado en alojamiento para estudiantes internacionales, aseguran que lo mejor para conseguir una concentración plena es que el ambiente que rodea al estudiante sea el adecuado. Por ello, recomiendan cinco trucos de decoración para que la habitación sea un lugar de máxima concentración y esté lleno de energía.

1. Poco mobiliario. Es importante no sobrecargar el espacio de muebles para dar aire y no desconcentrarse a la hora de estudiar. La habitación tiene que tener el mobiliario necesario: una buena mesa, un asiento ergonómico para favorecer la posición de estudio y estanterías donde colocar archivadores o libros de consulta. La posición de los muebles debe facilitar el acceso a los elementos necesarios para el estudio. 

 

2. Buena iluminación. Lo ideal para una buena concentración es una fuente de luz natural, aunque esto no siempre es posible debido a las condiciones del espacio, así como por el momento elegido para estudiar. Teniendo esto en cuenta, hay que tener una buena lámpara central en la habitación y otra de escritorio con una luz nítida. Se recomienda no usar bombillas de iluminación anaranjada, que favorecen la fatiga; mejor un color nítido, que incrementa la concentración. 

 

3. Colores claros y neutros. El color de las paredes es importante a la hora de dar funcionalidad a un espacio en casa. En el caso de las habitaciones para el estudio, lo mejor son las tonalidades azules o verdes pastel, que facilitan la concentración y dan calma. 

 

4. Separar ambientes. Si la zona de estudio está en el mismo dormitorio, es necesario diferenciar los espacios, de manera que a un lado quede la cama y lo que podemos relacionar con el ocio o descanso, y al otro la zona dedicada al estudio y la concentración. Dependiendo del espacio hay diversas maneras de hacerlo, pero es óptimo crear una línea recta imaginaria para distinguir ambos espacios. 

 

5. Alejar las distracciones. Es necesario que el espacio donde se ubique la zona de estudio tenga esa función en concreto y no se mezcle con otras. Por ese motivo es recomendable no utilizarlo para comer, ya que eso favorece a la distracción y por tanto que ese espacio pueda perder su finalidad. Cabe decir que si se necesitan largas jornadas de estudio y es necesario hacer pausas para comer o beber algo, conviene hacer eso en otro espacio para desconectar durante unos instantes.

Mar

Mar Pastor

Continúa leyendo