Cómo saber si tu gato está enfermo

El gato es un animal que no enferma con facilidad; si le ofreces los cuidados que necesita, probablemente no lo verás enfermo jamás. Pero debes saber interpretar los síntomas que indican que algo no va bien.

Cómo saber si tu gato está enfermo

El gato es un animal que no enferma con facilidad; si le ofreces los cuidados que necesita, probablemente no lo verás enfermo jamás. Pero debes saber interpretar los síntomas que indican que algo no va bien.

 

Estornudos

Son un acto reflejo ante la introducción de un cuerpo extraño en las vías respiratorias. El polvo o la contaminación pueden irritar la nariz de tu gato. Sólo hay que preocuparse si los estornudos son bastante frecuentes y las funciones orgánicas del gato (hambre, sed, micción) resultan alteradas. En este caso puede tratarse de una infección respiratoria que debes consultar cuando antes con el veterinario.

 

Cambios en la orina

A menudo, los gatos jóvenes orinan mucho debido al metabolismo acelerado propio de esta edad. En el animal adulto, por el contrario, un aumento progresivo de la micción puede ser un síntoma de que existen enfermedades endocrinas o renales. El síndrome urológico felino es el otro extremo: el gato intenta orinar, pero no puede. Tanto en un caso como en el otro, hay que llevar al animal con urgencia al veterinario.

Diarrea

Este fenómeno constituye una eliminación acelerada de heces poco formadas, líquidas y en ocasiones asociadas con sangre, moco y alimentos no digeridos. En principio puede tratarse de un episodio aislado, debido a enfriamiento o ingestión de comida fría o poco digerible, pero también puede ser una señal de alarma que indica un desequilibrio o una enfermedad. Si la diarrea es continua y se acompaña de vómitos, no hay que esperar ni 24 horas para ir al veterinario, pues existe riesgo de que se produzca una deshidratación, sobre todo si son cachorros.

 

Pérdida de apetito

Al lamerse el manto durante sus frecuentes aseos, el gato puede ingerir pelos que, mezclados con la comida, forman bolas en el estómago. Cuando estas bolas son pequeñas, terminan siendo expulsadas. En cambio, si las bolas se hacen demasiado grandes, producen una pérdida de apetito total y de las funciones intestinales. Hay que acudir al veterinario únicamente si notamos que el animal está sin comer durante varios días.

 

Caída del pelo

Salvo las mudas, las caídas de pelo pueden deberse a una alimentación inadecuada o bien a que el animal padezca una enfermedad orgánica. En cualquier caso, no hay que aplicar ningún remedio casero ni tratamientos recomendados por otra persona. Es imprescindible el diagnóstico de un especialista.

Etiquetas: Mascotas

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