Conoce los gustos culinarios de tu gato

Su paladar es mucho más exquisito que el del perro y es uno de los animales más refinados a la hora de comer. Conoce los particulares hábitos que tiene tu gato.

Cada gato tiene sus propios gustos en cuanto a comida se refiere. El pescado es, por lo general, su manjar favorito, por encima de la carne pero, al contrario de lo que se piensa, el hígado y las vísceras no le gustan demasiado, a pesar de ser carnívoro y un gran cazador. Este animal tan caprichoso y exquisito come poco y muchas veces a lo largo del día, y puede diferenciar totalmente tres sabores básicos: ácido, salado y amargo. No tiene receptores gustativos para el dulce, así que este tipo de alimentos no le atrae en absoluto.

Una dieta equilibrada

Cuando se acerca a su plato de comida, el gato lo olisquea  antes de probarlo. Únicamente si todo está a su gusto lo comerá despacio y saboreando. Casi todos eligen su bocado preferido según el aroma; si el olor les atrae, lo comerán sin duda aunque se les ofrezca cada día. Aunque la carne le gusta mucho, si se alimenta solamente de ella a la larga puede tener problemas renales. Desde cachorro se le debe acostumbrar a una dieta variada: arroz, verdura, carne o pescados cocidos son los grupos básicos que garantizan una correcta alimentación. Hay algo que no debe hacerse nunca y es alimentar a nuestro gato con las sobras de nuestra comida; no le gustarán y además le aportarían una cantidad excesiva de calorías. La opción más segura son los productos que se comercializan especialmente preparados para ellos, ya se trate de alimentos secos o húmedos.

Cuando pierde el apetito

Si tu gato no demuestra interés por la comida espera un día o dos para ver si lo recobra, porque no siempre significa que esté enfermo. Debes tener en cuenta que es tan exigente que necesita que lo que le ofrezcas le resulte apetitoso porque, si no es así, preferirá no comer antes de hacerlo sin ganas.  Y si algo que coma le sienta mal, no volverá a comerlo nunca. Además, tiende a rechazar cualquier tipo de alimento que ya no esté lo suficientemente fresco. Si has probado a darle otras cosas y sigue sin comer, consulta con el veterinario para descartar cualquier problema. Detrás de la pérdida de apetito suele haber enfermedades de las encías y del aparto digestivo, y en algunos casos algún tipo de alergia o una disminución del gusto y del olfato debido a la edad. El rechazo de la comida, si va acompañado de vómitos, puede que sea porque ha ingerido algún veneno o porque sufra oclusión intestinal.

Continúa leyendo