Consejos a la hora de hacer una mudanza

¿Te cambias de casa? No es fácil elegir la empresa que se encargará de tu mudanza. Aquí te damos unos consejos que pueden ayudarte.

Una mudanza es un proceso laborioso y agotador; para minimizar los problemas y los costes, es conveniente ponerse en manos de verdaderos profesionales y conocer lo que podemos exigir a quienes se van a encargar de trasladar muebles, objetos y demás elementos de nuestra vida cotidiana a nuestro nuevo hogar.

Cómo hacer la mudanza

1. Elige bien la empresa

Es imprescindible asegurarse de la legalidad y responsabilidad de la empresa que contratemos. Debe proporcionarnos su nombre y sede social y estar inscrita en el Registro Municipal de Empresas de Mudanzas, dependiente del Área de Transporte de nuestro ayuntamiento.

2. Presupuesto y contrato

Una de las obligaciones de la empresa es realizar un presupuesto detallado y por escrito, cuya cuantía dependerá del material de embalaje utilizado, las condiciones de acceso a la vivienda, etc. Desconfía de las empresas con presupuestos demasiado baratos: la calidad del servicio se paga. La compañía está obligada a cobrar por sus servicios una vez realizado el trabajo, aunque es posible pactar el pago de una parte por adelantado.

3. Organízate con tiempo

Un mes antes de la fecha prevista conviene ir cerrando armarios, librerías, y desprenderse de lo que no se quiera trasladar, además de comunicar el cambio de domicilio a quien proceda (bancos, aseguradoras) y de contratar el servicio de mudanzas. Dos semanas antes, deberás establecer con las compañías suministradoras de luz, gas, agua o teléfono la fecha de corte del suministro en la casa que dejas y la de alta en tu nuevo hogar. En la semana previa al traslado, haz un inventario de todos los enseres que la empresa tiene que empaquetar.

4. Vigila el embalaje

Un correcto embalaje facilita la coordinación de la mudanza y evita los desperfectos y roturas. La empresa debe encargarse de desmontar pieza por pieza los muebles y objetos que lo requieran y de armarlos nuevamente en el lugar de destino. Recuerda que el servicio de embalaje está siempre incluido, aunque a veces puedes pactar una rebaja en el precio total si eres tú quien lo hace.

5. El día de la mudanza

Una vez en el lugar de destino, comprueba el funcionamiento de los electrodomésticos por si hubieran sufrido algún daño durante el transporte, y examina muebles y objetos.

6. Seguridad ante todo

Es imprescindible disponer de un seguro que proteja tus bienes ante posibles desperfectos o extravíos. La empresa está obligada a asegurar la carga, desde la manipulación y el transporte hasta la entrega en perfectas condiciones. No obstante, el seguro básico que ofrecen las compañías no cubre objetos de especial valor (dinero, joyas, obras de arte). Si quieres proteger dichos bienes tendrás que establecer cláusulas especiales o contratar otro seguro.
Lo mejor es que los objetos pequeños y valiosos los transportes tú en una maleta, al igual que los papeles y documentos importantes.

7. Consejos si te encargas tú del embalaje

- Recopila cajas, papel de embalaje o de periódico y papel de burbujas. Necesitarás mucho.

- También necesitarás cinta, tijeras y un rotulador permanente grueso.

- Los vasos y la vajilla tendrás que envolverlos antes de guardarlos.

- Los objetos frágiles irán mejor envueltos en papel de burbuja y poniendo ‘frágil’ en la caja donde los guardes.

- Conviene no transportar ningún alimento.

- Enrolla las alfombras y moquetas. Mejor si las has limpiado antes.

- Separa la ropa. La que no se pueda doblar, podrá ir en una caja armario. Te la dará la empresa de mudanzas.

- Escribe el contenido de cada caja en la misma. Será muy importante a la hora de saber dónde están las cosas.


Texto original: Raquel Mulas.

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