Controla los ladridos de tu perro

Si tu mejor amigo no para de ladrar por cualquier motivo, prueba con estos consejos para controlar sus ladridos y hacer que cambie de actitud. Son muy sencillos y eficaces.

Controla los ladridos de tu perro

Si tu mejor amigo no para de ladrar por cualquier motivo, prueba con estos consejos para controlar sus ladridos y hacer que cambie de actitud. Son muy sencillos y eficaces.

 

Lo normal es que ladre

Se trata de un perro, así que el hecho de que ladre es un comportamiento normal; al fin y al cabo, los ladridos constituyen su principal medio para comunicarse. Pero los ladridos de algunos perros parecen no tener fin cuando llaman a la puerta, suena el teléfono o entra alguien en casa. Lo primero que se debe hacer para corregir el problema de un perro que ladra excesivamente es identificar la causa de esta conducta.

¿Qué le pasa?

La soledad y la falta de socialización son las causas más comunes que encontramos detrás de un perro que ladra sin parar. Los perros son animales que necesitan tener compañeros para sentirse seguros. Si se le mantiene fuera de la vivienda, aislado, o pasa mucho tiempo solo, siente ansiedad y ladra para expresar esa soledad. Lo ideal es integrar al animal en la familia, socializarlo y que aprenda lo que es un comportamiento aceptable y lo que no lo es. Los perros que han sido expuestos a distintas situaciones, a la gente, a otros animales, a ruidos, están perfectamente adaptados porque han aprendido a comportarse equilibradamente y por tanto es menos probable que ladren por miedo o para protegerse.

Cómo enseñarle

Corrígele cada vez que ladre sin venir a cuento con una mirada, un sonido o un ligero toque con la mano. Ten paciencia: tendrás que repetir varias veces esta acción hasta que se dé por vencido; entonces, acarícialo o prémialo por haberse portado bien. No es correcto acariciarlo para intentar que se tranquilice si está ladrando por miedo, ya que esto reforzará su instinto de ladrar. Si está ladrando para reclamar comida, un juguete o porque quiere salir de paseo, no hay que ceder a sus demandas a la primera. Espera a que se haya callado antes de hacerle caso y dale una recompensa. Enséñale la palabra ‘Silencio’ como una orden. Cuando tu perro esté ladrando sin tener que hacerlo, sacude fuertemente una lata con unas monedas o con piedras dentro y dile ‘¡Silencio!’. Pronto entenderá el significado y atenderá a esa orden.

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