¿Quieres que tu flor de Pascua sobreviva a la Navidad?

Consejos para que esta colorida planta no se convierta en un adorno de paso.

La flor de Pascua, o poinsettia, es una de las plantas que tradicionalmente asociamos con la Navidad, principalmente, porque rara vez conseguimos que esta colorida planta sobreviva al periodo navideño.

La poinsettia es en realidad un arbusto originario de México que, en las condiciones ideales, puede llegar a alcanzar una altura de 5 metros. ¿Por qué se muere entonces con tanta facilidad en nuestros hogares? Pues debido a que es una planta relativamente delicada que no lleva nada bien los cambios de temperatura.

Aunque es una planta de exterior, también podremos conservarla dentro del hogar, siempre que la temperatura oscile entre los 22 y los 16 grados, por lo que deberemos alejarla de la calefacción o focos de calor si queremos que sobreviva. Si la colocamos en el exterior también tendremos que protegerla de las heladas, por lo que en invierno puede no ser la mejor de las alternativas.

La flor de Pascua es una planta a la que le encanta la luz, pero debemos elegir un lugar donde no esté expuesta a los rigores del sol. Por otro lado, sus hojas necesitan una alta humedad ambiental para no caerse, así que la regaremos una o dos veces por semana poniendo agua en el plato de la maceta y retirando el sobrante tras diez minutos, para que no se pudran las raíces.

Es cierto que la flor de Pascua no es una planta fácil de cuidar, pero es una gran satisfacción saber que nos ha durado de unas Navidades a otras, y no la tratamos como otro mero adorno navideño desechable.

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