¿Es bueno que los perros coman huesos?

A los perros les entretiene mucho roer huesos. Esto hace que sus mandíbulas funcionen y se limpien sus dientes, pero hay que tener cuidado...

A los perros les entretiene mucho roer huesos. Esto hace que sus mandíbulas funcionen y se limpien sus dientes. Pero hay que tener cuidado; también puede traerles problemas.

 

Las poderosas mandíbulas de los perros están hechas para triturar, y su instinto les empuja a roer todo lo que está a su alcance. La familia de los cánidos ha vivido tradicionalmente en manada, cazando otras criaturas para sobrevivir, por eso los perros todavía disfrutan mordiendo grandes huesos. Sus dientes están adaptados para sostener, raspar y triturar, y utilizan sus patas con gran destreza para manipular los huesos.

 

Los huesos:

 

Limpian los dientes

- Verdadero. Roer un buen hueso una vez por semana disminuye el sarro dental, porque ayuda a reducir estos depósitos, que acaban por provocar dolorosas infecciones de las encías y pérdida de los dientes. Además, es conveniente cepillar la dentadura dos veces por semana.

 

Aportan un extra de calcio y fósforo

- Falso. Sería necesario que consumiera presas enteras para que adquiriera estos minerales. Estos complementos indispensables, vienen ya incluidos en los alimentos comercializados.

Pueden provocar estreñimiento

- Verdadero. Se toman fuera de las comidas, por lo que no pueden incorporarse a otros alimentos e incrementan los riesgos de estreñimiento. Una cucharada de aceite de parafina y una dieta ligera bastan generalmente para solucionar el problema.

 

Perjudican al estómago

- Falso. Realizar ejercicios violentos después de comer o tener una predisposición anatómica, son los principales motivos de dilatación estomacal, y también puede tener lugar si el perro consume alimentos secos. Sin embargo, es aconsejable dejarle que se entretenga con un buen hueso de vaca tras las comidas.

 

Algunos son peligrosos

- Verdadero. Los huesos de conejo o pollo se fragmentan en briznas afiladas que pueden quedarse en la garganta. Los huesos de cerdo también producen astillas que pueden ocasionar heridas en el tubo digestivo. Los huesos grandes de vaca no suelen presentar peligros.

 

Causan perforación del intestino

- Falso. El estómago del perro está provisto de gruesas paredes y los riesgos de perforación son prácticamente inexistentes. Por otro lado, las secreciones gástricas reducen sus asperezas.

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