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Pasos para adoptar una mascota

Cada protectora de animales es un mundo. Y las perreras, otro tanto. No todas siguen los mismos protocolos, por eso debes saber qué deberías hacer.

Cada protectora de animales es un mundo. Y las perreras, otro tanto. Incluso puede que ni siquiera lo adoptes a través de una asociación, sino directamente de un particular. Por eso, y como no en todos los casos se han seguido los mismos protocolos para entregarte a tu nueva mascota, debes saber los pasos que debes seguir cuando tengas a tu perro o tu gato.

 

1. Qué necesitas

 

Hacerte cargo de una mascota es una gran responsabilidad, y por eso, en una protectora tratarán de conocerte para ver si eres, o sois, aptos para tenerla. Debes ser mayor de edad (“y aunque lo seas, si eres muy joven, deberás ir con tus padres”, dice Alba Jornet, de la Fundación de Protección Animal FAADA); y si tienes otro animal de compañía, lo tienes que llevar para ver si son compatibles. Luego, firmas un contrato mediante el que te comprometes a cuidarlo y pagas un precio simbólico por los trámites que ya han hecho allí (vacunarlo, desparasitarlo, ponerle el chip...). Suelen ser en torno a 150 €. 

 

2. Microchip: obligatorio en toda España

 

Es obligatorio en todas las comunidades, así que tanto si adoptas un animal como si lo compras o te lo da un particular, deben entregártelo con él: es la forma de identificarle. Si no lo tuviera (si, por ejemplo, acoges a un perro callejero por tu cuenta), tendrás que ir al veterinario a que se lo implante. “Vale menos de 30 euros”, informan en la Asociación Nacional Amigos de los Animales. Cualquier cambio que impida identificarlo (porque te mudas o porque tienes un nuevo número de móvil, por ejemplo) has de notificarlo en el Registro de Identificación de tu Comunidad Autónoma.

3. Registro en el Ayuntamiento

 

Debes censar a tu perro o a tu gato en el Ayuntamiento de la ciudad donde residas. No obstante, en algunas comunidades, el registro del microchip y el del censo coinciden, así que solo haría falta cumplir el primer trámite. “Si te paran por la calle porque tu mascota ha tenido un altercado con otra y no está censada, te pueden multar”, advierte Jornet. En algunos ayuntamientos, este registro no es gratis, "lamentablemente", dice Jornet. Sin embargo, nos recuerda que “una tasa siempre debe llevar un servicio asociado” (por ejemplo, algunos incluyen el de la incineración en caso de que falleciera) asi que nos aconseja que nos aseguremos de que lo tiene si nos cobran.

 

4. Vacunación y esterilización

 

Llévale siempre al veterinario una vez lo tengas contigo. Según José Luis Blánquez, de Openvet, “la mayoría de las veces, ya sean comprados o adoptados, los animales no vienen bien desparasitados ni vacunados”. Aunque muchas veces nos aseguren que estos procesos se han llevado a cabo, muchas veces no lo han hecho correctamente, por eso es bueno asegurarse.

 

La única vacuna obligatoria en nuestro país es la de la rabia; pero hay otras recomendadas, como la del moquillo, la leptospirosis o la hepatitis (para los perros). Además, se aconseja la castración o esterilización: “Con ello no solo se evita el abandono, sino también muchísimas enfermedades fisiológicas: infecciones de matriz, tumores de óvulos, conductas agresivas o la ansiedad que pasan durante el celo...”, enumenta Alba Jornet.

 

5. ¿Un perro peligroso?

 

En España hay 8 razas caninas consideradas potencialmente peligrosas (Pit Bull Terrier, Staffordshire Bull Terrier, Staffordshire Terrier americano, Rottweiler, Dogo argentino, Fila brasileiro, Tosa Inu y Akita Inu) y en algunas comunidades, algunas más. Para adoptar o adquirir uno de estos perros deberás contratar un seguro de responsabilidad civil a terceros (aunque la experta lo recomienda en cualquier caso, aunque no sea uno de estos perros) y solicitar en el Ayuntamiento una licencia de conductor de perros peligrosos (con 5 años de validez, luego se tiene que renovar). Para obtenerla, debes ser mayor de edad, superar un test psicotécnico y no tener ninguna falta penal.

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