Plantas aromáticas en casa

Las plantas aromáticas resultan muy fáciles de cultivar, decoran y aromatizan el ambiente y, sobre todo, son imprescindibles para aderezar los platos en la cocina.

Las plantas aromáticas resultan muy fáciles de cultivar, decoran y aromatizan el ambiente y, sobre todo, son imprescindibles para aderezar los platos en la cocina.

 

Todas las que te proponemos, se cultivan fácilmente y sólo requieren un poco de sol durante el día, un suelo bien drenado y rico en nutrientes y recolección regular para mantenerlas compactas. Aunque la mayoría de ellas pueden obtenerse a partir de semillas, es más práctico comprar pequeñas plantitas en macetas y luego trasplantarlas al llegar a casa a un tiesto mayor.

 

La ventana de la cocina es un lugar perfecto para cultivar las macetas aromáticas.

 

Albahaca

Si vives en una zona de clima frío, debes cultivarla en el interior, porque muere cuando llegan las primeras heladas. En caso contrario, puedes ponerla en el jardín a pleno sol, en cualquier tipo de terreno que drene bien. Antes de la plantación hay que remover bien el terreno y abonarlo.

Hierbabuena

Prospera en cualquier tipo de suelo, aunque prefiere estar al sol o en semisombra. En otoño y primavera se multiplica por división de mata, y en verano por esquejes. Antes de que lleguen el frío extremo o el calor intenso, saca al exterior los esquejes arraigados o las divisiones de rizoma.

 

Perejil

La variedad de hoja rizada es muy típica del norte de Europa, mientras que en los países mediterráneos se cultiva más la de hoja plana. Para que no se seque, necesita un suelo rico que retenga la humedad y estar en un lugar sombreado. Antes de la siembra, añade a la tierra estiércol o abono.

 

Romero

El alféizar de tu ventana no estará completo sin esta planta aromática. Crece en cualquier tipo de terreno que tenga buen drenaje, pero se comporta mejor en los calizos. Si la zona padece inviernos fríos, es conveniente cultivarlo en macetas para poder trasladarlo al interior.

Orégano

Requiere un un suelo fértil preparado con abono antes de la siembra, y debe estar a pleno sol. Si pierde sus hojas en invierno recorta los tallos muertos y crecerán otra vez en primavera.

 

Es una planta siempre verde que crece en suelos fértiles y con buen drenaje. Cultívalo en jardineras profundas, de un tamaño que oscile entre 45-65 cm. La separación entre las plantas debe ser de 10 cm. aproximadamente.

 

Manzanilla

Se cultiva en suelos fértiles y húmedos. El terreno se prepara con abono, añadiéndole turba para que retenga bien la humedad. Aunque prefiere estar al sol, se adapta bien a la semisombra.

 

Salvia

Es una planta muy resistente que puede cultivarse en cualquier suelo, preferiblemente calizo, que no retenga el agua. Cultívala a pleno sol. En climas de inviernos muy fríos, los esquejes arraigados y las plantas deben permanecer bajo techo. El trasplante al exterior se realiza en primavera.

Continúa leyendo