Pon orden en tu casa y serás más feliz

Cuanto más ordenado esté todo, de más espacio dispondrás y serás más feliz.

Cuanto más ordenado esté todo, de más espacio dispondrás y serás más feliz. Eso afirma Marie Kondo, una japonesa que ha escrito un libro La magia del orden que se ha convertido en un fenómeno. Sigue estos consejos y gana felicidad.

 

Donde hay orden, hay bienestar

'La premisa fundamental a la hora de crear hogar es saber organizar el espacio, ya sea grande o pequeño' según María Lizárraga, Interior Design Specialist de Ikea Spain.  

 

Lo primero: seleccionar

Para ordenar ¡deja de acumular! Hay que comenzar por descartar lo innecesario y seleccionar lo que nos produce felicidad. Deberíamos guardar solo prendas y objetos que nos transmitan bienestar y deshacernos de todo aquello que no nos guste y no nos haga sentir bien. Todos almacenamos objetos y prendas 'por si acaso…' y la realidad nos dice que en muy pocas ocasiones volvemos a utilizarlos.

 

Después: catalogar

Cuando hayas decidido con qué te quedas y con qué no, es necesario clasificarlo de alguna manera: por colores, los libros por su género, otros objetos según su tamaño… Utiliza cajas para ello y etiquétalas para saber lo que contienen.

 

Esencial: mantenimiento

Todos acabamos dedicando un día cada cierto tiempo a ordenar. Es mucho mejor esforzarse y mantener cada día ese orden, dejando siempre cada cosa en su sitio.

Sugerencias

Aprovecha todos los rincones, apuesta por varios muebles en lugar del clásico mueble único donde acaba todo: muebles abiertos y en diferentes alturas para no 'cerrar' todo el espacio.

 

Busca muebles multifunción: son perfectos para ahorrar espacio por su capacidad de almacenaje y elementos especiales para las esquinas. Hay pufs que permiten guardar cosas en su interior, canapés abatibles...

 

Instala puertas correderas para ganar espacio y mejor de cristal, para ganar luz.

 

Apila. Aprovechar el espacio en vertical ahorra espacio y mantiene el orden. Encontrarás muebles para apilar libros o Cds.

 

En la cocina, instala muebles que lleguen hasta el techo (caben más cosas y te ahorras el limpiarlos por arriba).

 

Hazte con ollas y sartenes con el mango extraíble (se almacenan mejor).

 

Cuelga barras en la pared cerca de la encimera para tener a mano lo que más utilices al cocinar y que no ocupen espacio.

 

Instala cajones en la parte del zócalo inferior bajo los muebles y guarda en ellos lo que menos utilices. ¡Despeja el espacio!

 

En el baño, destierra el bidé y la bañera si realmente no se utilizan y sustitúyelos por muebles de almacenaje.

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