¿Sabías estos secretos del wifi?

Hoy en día, casi todos los hogares disponen de un dispositivo wifi con el que conectarnos a Internet. Pero, ¿sabes realmente todo lo que engloba y cómo usar correctamente tu router?

Qué significa, y qué es

Algo que tenemos que tener claro es que wifi no significa Wireless Fidelity como la mayoría de nosotros habíamos creído hasta ahora. Wifi y su logotipo fueron encargados por los fundadores de la organización WiFi Alliance, por lo que se trata de una marca comercial y no de una abreviatura, ni de un acrónimo como muchos pensábamos.

Su objetivo es fomentar las conexiones inalámbricas y facilitar la compatibilidad de los distintos equipos. Pero, ¿qué es?

Como ya hemos dicho, una tecnología de conexión inalámbrica que permite conectar a Internet equipos electrónicos mediante el uso de radiofrecuencias o infrarrojos para la transmisión de información.

El 'router', la clave

Aunque puede parecer a priori una tontería, la ubicación de nuestro router wifi puede llegar a ser determinante si queremos que la señal llegue de manera óptima a todos los rincones de nuestra casa.

Por eso, hay que tener en cuenta, que las antenas son omnidireccionales (envían la señal por igual a todos lados) por lo que situarlo en la zona más céntrica de tu domicilio sería lo adecuado. Y si fuese posible, en la más elevada.

Si dudamos de cuál instalar, depende de cuántos vayamos a navegar y acceder a los servicios de Internet. Para nuestra vivienda, bastaría con un router básico.

¿Por qué va lento?

Ya sabemos que un router mal situado puede afectar a la señal. Recolocarlo sería la mejor opción para que esta llegue más limpia. Otra situación que puede provocar que tu conexión sea lenta es la saturación del canal. Y la tercera, es que alguien te está robando el ancho de banda tras obtener tus claves de acceso (para comprobarlo, apaga todos los aparatos con Internet: si el router parpadea, sí, te están robando).

Más seguro

Existen varias formas para lograr que tu wifi sea más seguro. La primera, cambiar siempre la contraseña de origen por una personalizada y, también, el nombre de tu red. Una segunda opción sería restringir el acceso a la Red tan solo a aquellos equipos o dispositivos con una dirección MAC concreta, que tendríamos que añadir al router con la opción “dispositivo seguro”. Y, la más práctica, apagar el router al salir de casa.

Cómo hacer que vuele

Para conseguir más velocidad, puedes instalar un receptor wifi USB en tu ordenador, aunque si el objetivo es llegar al último rincon de tu casa y a varios equipos remotos (smartTV, portátil, smartphone...) con buena intensidad, lo mejor es poner repetidores wifi (los hay de diferentes tamaños y formas desde 35 euros).

Una vez enchufado, basta entrar en su configuración a través de Internet y desde su Access Point crear el nombre y la clave de esa segunda red que hará las veces de repetidor. Podemos poner tantos como necesitemos, aunque para conseguir mucha potencia quizás nos convenga poner uno grande en vez de varios pequeños.

¿Me puedo fiar de los wifi gratuitos?

La obsesión de tener que estar conectado las 24 horas del día ha provocado la instalación de redes wifi públicas en muchos establecimientos. Pero, ¿son seguras estas conexiones? Nuestro problema, es que nos conectamos con los dispositivos a cualquier red sin darnos cuenta que ahí tenemos toda la información acerca de nuestra vida, agenda, cuentas de correo y de redes sociales.

Una simple foto hecha con el móvil en la playa puede ser utilizada como gancho en páginas pornográficas o para suplantarnos la identidad. Además, pueden introducirnos un virus troyano o robarnos los datos para posteriormente ser vendidos a terceros.

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