¿Notas triste a tu perro? Podría estar acatarrado

Las enfermedades en las mascotas son más difíciles de apreciar. Toma nota de estas señales.

Consejos para un perro resfriado
Gtresonline

Ellos son un miembro más de nuestra familia. Nuestras mascotas (en concreto los perros de los que hablaremos hoy), nos proporcionan compañía, cariño y a veces algún que otro disgusto, sobre todo si les asalta alguna enfermedad que les hace perder ese brillo que nos hace felices.

El invierno es, al igual que en los humanos, la estación perfecta para que todos (incluido nuestro perro) nos resfriemos, pero, ¿cómo saber si nuestro mejor amigo está sufriendo un catarro? Evidentemente los animales no se comunican con nosotros de la misma manera que lo hacemos los humanos, pero existen unas señales en su comportamiento que nos pueden dar la pista definitiva para saber si nuestro perro está atravesando un proceso como éste.

Los principales síntomas que podrían situarnos frente a un catarro de nuestra mascota son la falta de apetito, decaimiento general y letargo, estornudos constantes, tos ocasional y ojos llorosos. Si se produjera más de uno de estos sería conveniente averiguar si nuestro perro tiene fiebre (introducir un termómetro en el ano del animal).

Cuando los síntomas son leves, existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a que nuestro perro se encuentre mejor o al menos más cómodo.

Mantenerlo seco y tranquilo. Cualquier cambio de temperatura puede influir negativamente en su incipiente enfermedad. Evitar el aire frío es primordial.

No sacarlo en exceso y mantenerlo alejado de otros perros para evitar el contagio de nuestra mascota hacia otros perros y viceversa.

Mantenerlo hidratado. Es importante que, aunque no tenga ganas de beber líquidos, se le estimule para que no se complique su estado con una deshidratación. Se aconseja darle caldo de pollo y evitar alimentos tóxicos para el animal como la cebolla.

Ayúdale a comer. Si no tiene apetito es mejor no forzarlo pero si tiene dificultad para digerir el pienso seco, se le puede humedecer con líquido o con comida blanda que tanto le gusta.

Hazle vahos. Si percibes que tu mascota tiene dificultades para respirar, aplícale vahos de agua caliente metiéndolo en el cuarto de baño y dejando correr el agua caliente unos minutos.

Si los síntomas se hacen más agudos (si se oye un pitido en el pecho o deja de beber líquidos) es el momento de poner la situación en manos de un especialista ya que un simple resfriado podría derivar en algo más serio.

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