Y tú, ¿qué tipo de almohada usas?

Cada vez son más las personas que dan mayor importancia a las almohadas que usan en sus hogares, pero todavía prestamos poca atención a este objeto, hábito que debemos cambiar.

En la vida diaria, dedicamos un tercio a trabajar, otro al ocio y el último al descanso, por tanto, la almohada debe ser cómoda y debe ayudarnos en todo caso a mantener la columna vertebral en una buena postura durante la noche.

Por eso, y aunque no hay una elección ideal, ya que es un elemento muy personal, el relleno es un factor muy importante en nuestra selección.

1. Viscoelástica: su principal ventaja es que se amoldan perfectamente a la forma y postura en la que duermes. Al igual que los colchones, están hechas de espuma de poliuretano.

2. Fibras sintéticas: su relleno es de poliéster, una fibra ahuecada y cardada. Suelen ser las almohadas más baratas, y se lavan sin problema, aunque hay que tener cuidado si es de mala calidad, ya que puede quedar apelmazada. Además, siempre podrás descoserla y sacar parte del relleno si no te convence.

3. Látex: este tipo de almohada se adapta perfectamente a la forma y peso de tu cabeza. Se trata de un material natural que transpira muy bien, y se adapta muy fácilmente a la forma del cuello. Destaca que es antialergénico.

4. Gel: es quizás uno de los últimos rellenos que han aparecido en el mercado. Este relleno se compone de una espuma de poliuretano con mezlca de polioles sintéticos y naturales como la Aloe Vera. Son similares a las viscoelásticas, pero con unas características propias.

5. Pluma y plumón: adecuadas para aquellos que duermen boca abajo, es un relleno natural que genera poca firmeza. Transpiran poco en verano, y es puede causar alguna alergia en personas propensas a ello. Suelen durar bastante tiempo.

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