A cada material, su limpieza

Conservar el menaje, los muebles y objetos especiales decorativos de la casa limpios y en buen estado, es una garantía de que durarán mucho más. Reserva un poco de tiempo para limpiarlos. El hecho de que queden bonitos, recompensará tu esfuerzo. Te damos algunos trucos para conseguirlo.

Conservar el menaje, los muebles y objetos especiales decorativos de la casa limpios y en buen estado, es una garantía de que durarán mucho más. Reserva un poco de tiempo para limpiarlos. El hecho de que queden bonitos, recompensará tu esfuerzo. Te damos algunos trucos para conseguirlo.

 

Mimbre

Los muebles de fibra natural como el mimbre, quedarán como nuevos si los limpias con un paño humedecido en agua y sal, y después los secas. También puedes lavarlos con un cepillo impregnado en una solución jabonosa, aunque después tendrás que secar completamente con un trapo que no suelte pelusa. No olvides que estos muebles se mantienen mejor en un lugar ventilado, como la terraza o el porche.

 

Madera

Si los muebles son antiguos y la madera está un poco deteriorada límpialos con agua caliente y vinagre. En cambio, si son de madera barnizada, lo mejor es disolver un poco de champú en agua y limpiarlos con un trapo. Después tendrás que secarlos y pulirlos con un paño seco.

 

Escayola o pladur

La mejor forma de limpiar estas estanterías es pasar una esponja húmeda muy escurrida por las partes más sucias. También puedes frotar las manchas con un algodón impregnado en alcohol o simplemente utilizar una goma de borrar. Si la escayola es de color, utiliza simplemente un trapo seco.

Bronce

Una forma sencilla de dejar bien limpios los objetos de bronce, consiste en sumergirlos en un recipiente con agua hirviendo y jabón. Manténlos así durante un rato. Luego, aclara bien con agua caliente y frota los objetos con una gamuza hasta secarlos. Si la pieza está fija, frótala con sal y limón y luego sécala.

 

Plata

Si no utilizas a menudo los cubiertos de plata, lo más seguro es que estén sucios. Para devolverles el lustre, la próxima vez que los uses, cuece un puñado de espinacas y manténlos a remojo, con el agua resultante de esta cocción, durante una hora y media. Después sécalos con un paño de algodón.

 

Cerámica

Si es porosa, hay que frotarla suavemente con un paño humedecido en agua; si no lo es, se puede utilizar un poco de detergente líquido neutro. Para quitar una mancha, forma una pasta con un poco de sal húmeda o bicarbonato con agua, impregna la mancha con la pasta y déjala reposar un rato hasta que se absorba. Luego, enjuágala con agua fría.

Continúa leyendo