Comiendo de táper cuidaremos nuestra alimentación

El retorno a la rutina puede ser más llevadero de lo que parece.

Dicen los expertos que septiembre es el mes de los divorcios y las separaciones, y uno de los más tristes del año. El ánimo cae por los suelos y sentimos la necesidad imperiosa de buscarnos algún proyecto o entretenimiento que nos ilusione y nos cure el llamado síndrome postvacacional. Todo esto sucede porque es el momento de retomar la actividad laboral, volver a la oficina, soportar atascos, retomar nuestro frenético ritmo de vida, etc.

 

Uno de los inconvenientes de volver a la oficina es comer en ella. Si no tienes el privilegio de salir a comer fuera, tendrás que ir acompañado diariamente de tu inseparable táper. Pero no todo pinta tan mal. Y es que éste se considera un elemento esencial para recuperar la buena alimentación y los hábitos saludables que seguimos en nuestro día a día, después del lógico y conveniente desbarajuste que tenemos en verano.

 

Comer de táper no significa comer mal. De hecho, es más saludable que comer de bocadillo o sándwich, sea del pan y del tipo que sean. Para que nuestra comida en el trabajo sea sana solo hace falta que llevemos una alimentación equilibrada. Carne, pescado, legumbres, arroz o pasta; verduritas y hortalizas; y beber siempre con agua.

 

Otro aspecto fundamental es la planificación semanal de comidas. Tener la comida organizada te va a servir para comer de una mejor manera. Y es que la improvisación en el táper suele ir acompañada de una mala alimentación basada en comida rápida. Por ello, dale un aspecto saludable al tuyo y tu cuerpo te lo agradecerá.

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