Cómo quitar las manchas de zumo de fruta

Los zumos de fruta son tan refrescantes, que parece mentira que puedan manchar tanto la ropa. Te damos trucos para quitar manchas de zumo de la ropa.

Los zumos de fruta son tan refrescantes, que parece mentira que puedan manchar tanto nuestra ropa. Te damos unos trucos caseros para quitar las manchas de zumo de la ropa.

 

Del algodón y el lino

- Manchas recientes. Primero se retira bien el líquido con un papel absorbente de cocina y, luego, se remojan en agua amoníacada (todo el tiempo que sea necesario hasta que desaparezcan). Se lava en agua caliente (lo más caliente que resista el tejido) y jabón líquido y se aclara con agua con vinagre.

 

- Manchas secas. Se hace una pasta con perborato de sosa y agua, y se aplica sobre la mancha cubriéndola bien. Se deja actuar cinco minutos y se frota con un cepillo. Si es necesario se repite la operación. Después se lava con agua tibia y jabón líquido y se aclara bien añadiendo amoníaco al último aclarado.

 

De la lana y la seda

Se frota la mancha con sal final antes de lavarla (si es necesario se humedece un poco para no estropear el tejido), se aclara muy bien con agua fría y se deja en remojo de 15 a 25 minutos en agua con jabón para prendas delicadas.

 

Los restos de color que pudieran quedar (si el zumo es de arándanos, moras, etc.) se eliminan frotando con un algodón empapado en amoníaco o en lejía diluidos en agua.

De los tejidos sintéticos

Lo primero es poner la mancha sobre un papel de cocina o una tela muy absorbente para, después, frotarla con la punta de un trapo blanco empapada en jugo de limón, agua con unas gotas de amoníaco o vinagre blanco.

 

De las alfombras y moquetas

Se hace una mezcla con bórax y agua y se aplica sobre la mancha frotando con un cepillo. Si se resiste, se puede dejar actuar cinco minutos directamente sobre la mancha. Al final se pasa un trapo mojado en agua con vinagre en el sentido del pelo o de la trama del tejido.

 

Frutas rojas… ¡Socorro!

Los zumos de fresas, arándanos, frambuesas, ciruelas, moras, etc., dejan manchas, con mucho tinte, complicadas de quitar.

 

Para la ropa blanca, una buena opción es sumergir la mancha toda una noche (de 8 a 10 horas) en cuajada.

 

El tejido de color se puede limpiar con agua amoníacada (una parte de amoníaco por cada cinco de agua) o alcohol de 90º.

Truco estrella

 

Cómo usar bien la lejía

 

Precaución. Es más seguro diluirla en agua fría, ya que el agua caliente potencia mucho sus efectos y puede llegar a corroer algunas prendas.

 

Cantidades. Hay quien cree que para que sea más efectiva hay que echar más cantidad, pero no es así. Lo que importa es la duración del lavado, no la cantidad de lejía empleada.

 

Otros productos. Las prendas de lana y seda pueden blanquearse con perborato sódico (20 g de cristales de perborato en ½ litro de agua) o con peróxido de hidrógeno disuelto en agua (en una proporción de uno a cuatro). En peróxido puede dejarse unas 12 horas, pero en perborato no conviene dejarlas más de una hora.

 

Olor. Hay que usar guantes, pero si se nos olvida, el olor que queda en las manos desaparece frotándolas con un trozo de limón.

 

Recipientes. Deben ser de plástico, nunca de metal, porque se oxidan y pueden manchar aún más la ropa.

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