Trucos para quitar las manchas de tinta de la ropa

Leche, limón y amoníaco serán tu salvación cuando ese bolígrafo mal tapado arruine tu vestido favorito...

Leche, limón y amoníaco serán tu salvación cuando ese bolígrafo mal tapado arruine tu vestido favorito. Si quieres saber cómo quitar las manchas de tinta, sigue nuestros consejos.

 

Del algodón blanco

Un truco de nuestras abuelas, que sigue funcionando muy bien con las manchas normales de tinta, es remojarlas en leche tibia. Puede hacerse en un bol pequeño, frotando de vez en cuando la mancha con las manos y cambiando la leche si se tiñe con la tinta.


Si quedan restos, se deja en remojo con agua con lejía un par de horas. Después se aclara muy bien con agua fría y se lava normalmente.

 

Del algodón de color

Es este caso, se frota la mancha con un algodón empapado en alcohol de 90º o alcohol metílico, hasta que desaparezca. Repite la operación cuantas veces sea necesario y cambia con frecuencia de algodón para no extender la mancha. Después, deja la prenda en remojo con agua jabonosa y aclara bien con agua fría.

 

Tinta indeleble

La única manera de eliminar la tinta de los rotuladores permanentes y tintas imborrables es frotarlas con un trapo de algodón blanco mojado en algún disolvente (puede ser desde el disolvente para pinturas hasta la acetona que usamos de quitaesmaltes).

Tinta roja

Es más difícil de quitar que la tinta negra o azul, pero no suele resistirse a la mostaza. Se cubre la mancha generosamente con mostaza (la sencilla que se utiliza para perritos y hamburguesas) y se deja todo el tiempo que sea necesario hasta que se quite la tinta. Si la mostaza deja marca, se pone en remojo con un poco de amoníaco diluido en agua. Se deja varias horas y se lava normalmente.

 

Del ante

No hay ningún producto que limpie las manchas de tinta del ante. La única opción es lijar con muchísimo cuidado con una lija de grano fino y pasar un trapo ligeramente humedecido en agua con vinagre sin apretar.

 

Del cuero

Las pieles de color claro se frotan con leche o con limón, insistiendo cuantas veces sea necesario pero sin que llegue a calarse (es mejor dejar que se seque y seguir al día siguiente).

 

Las pieles oscuras se frotan con zumo de limón o con un remedio muy curioso: el zumo de tomate crudo.
Si quedan restos, se deja medio tomate sobre la mancha una media hora y, después, se pasa un trapo mojado en agua con zumo de limón.

 

Si vemos que la piel se ha resecado, extendemos con la mano un poco de crema hidratante, masajeando hasta que se absorba del todo.

De la lana

Lo más sencillo, y menos agresivo, con este tejido es poner un poco de leche en un cuenco e introducir en él la zona de la mancha hasta que ésta desaparezca.

 

Si la mancha es considerable hay que vigilar y cambiar la leche a medida que se vaya tiñendo, porque puede dejar un cerco del color de la tinta alrededor de la mancha. Por último, se lava en agua templada con jabón para prendas de lana.

 

De la seda

Si la mancha es fresca y la prenda es pequeña conviene ponerla en remojo en un barreño con un litro de leche un poco rebajada con agua.

 

Si la prenda es grande, entonces, se remoja en leche sólo la zona de la mancha, frotando de vez en cuando. Si se deja mucho tiempo, la leche se seca y deja mancha. Entonces habrá que batir detergente líquido con amoníaco y agua al 50% y frotarla con esto. Se aclara en abundante agua fría.

 

Si la mancha es reseca se elimina colocando un trapo de algodón blanco por la parte de atrás de la mancha y tamponando con un algodón empapado en alcohol.

 

En cualquier caso, tanto si son manchas frescas como resecas, al final se lava la prenda en agua y jabón para prendas delicadas.

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