11 trucos para aguantar mejor los tacones

¿Quieres estrenar esos zapatos ideales de 12 centímetros de altura pero tienes terror a que te hagan daño? Aquí van diez trucos para aguantar los tacones. 

¿Quieres estrenar esos zapatos ideales de 12 centímetros de altura pero tienes terror a que te hagan daño? Aquí van diez trucos para aguantar los tacones.

 

1. Ponte calcetines húmedos

 

En esas veces que sabes de antemano que los zapatos te van a hacer daño, lo primero que puedes hacer es ponértelos en casa para ir dándoles un poco de forma. Los primeros días puedes utilizar calcetines de algodón humedecidos en agua caliente, lo que conseguirá que se adapten mejor a la forma de tu pie.

 

2. Mételos en el congelador

 

Otra idea es llenar dos bolsas de agua pequeñas (que sean herméticas, por favor) y colocarlas dentro de los zapatos. A continuación, mételos en el congelador. Cuando el agua se haga sólida, se habrán adaptado a la forma del zapato y crecerán ligeramente en tamaño, lo que hará ceder un poco la piel.

3. Con papel de periódico

 

Si te da un poco de miedo lo del congelador, hay otra versión un poco más light: Humedece papel de periódico, introdúcelo dentro de los tacones y déjalo secar.

 

4. Dales crema hidratante

 

La crema para el cuerpo (sí, la que te das después de la ducha) es perfecta para extenderla en el interior de los zapatos (y cuanto más untuosa mejor). Este producto ablandará la piel y evitará rozaduras. Eso sí: No basta una vez. Tienes que repetirlo hasta que ya no te hagan daño. Os aseguramos que funciona.

5. Con plantillas

 

Ten en cuenta que cuando pisamos sobre blando, vamos mucho más cómodas. El problema es que hay zapatos o sandalias en los que no se pueden utilizar las plantillas clásicas porque quedan a la vista. La alternativa son las plantillas de silicona y almohadillas que encontrarás a la venta en droguerías, farmacias e incluso tiendas de ropa. Hay otro truco muy casero: Utilizar un salvaslip (sí, has leído bien) a modo de plantilla. Funciona porque evita que el pie resbale hacia delante.

 

6. Revisa que la talla sea correcta

 

A veces cometemos el error de comprar el zapato un poquito más grande pensando que evitaremos rozaduras, pero nada más lejos de la realidad. Lo único que conseguirás será que el pie resbale hacia delante, con lo que el peso recaerá sobre los dedos, irás incómoda y no habrás evitado el riesgo de rozaduras.

7. Apósitos y vaselina

 

A veces la rozadura es un hecho sin remedio. En ese caso, cúrala y cúbrela con apósitos. En lo posible, no vuelvas a ponerte el zapato que te hizo daño hasta que se cure. Cuando eso suceda y te pongas de nuevo los tacones que te hicieron daño, unta la zona donde estaba la herida con un poco de vaselina clásica o con las barritas antirozaduras.

 

8. Ralla la suela o ponle laca

 

Un problema muy común de los zapatos de tacón recién estrenados es que la suela está tan nueva y pulida que resbala. A la altura del tacón tenemos que añadir los malabares para sujetar bien el pie y evitar caernos. Aquí van dos trucos que se utilizan en los desfiles de moda: Con cuidado, ralla la suela con un cuchillo o rocíala con laca (o las dos cosas). Se acabaron los resbalones.

9. No estés parada

 

Pongámonos en situación. Ya has seguido todos los trucos y consejos anteriores y te subes al tacón con la idea de estar unas cuantas horas encima. En ese caso, intenta no estar quieta. No hay nada peor que estar parada con unos zapatos altos que no se aguantan.

 

Ve descargando el peso alternativamente sobre uno u otro pie. Y si no hay más remedio que estar parada, intenta al menos que el peso de tu cuerpo recaiga en lo posible en la zona de los tacones.

 

10. Mejor plataformas o cuñas

 

Si no soportas los tacones, las plataformas y las cuñas son dos opciones para elevar altura pero con el pie apoyado sobre mayor base.

 

11. Ten los pies bien hidratados

 

Usar zapatos nuevo sobre unos pies secos favorecerá las rozaduras. Incorpora los pies a tu rutina de hidratación diaria.

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