¿Sujetador con o sin aros?

Cada modelo tiene sus ventajas e inconvenientes: acierta con el tuyo.

En un momento en el que el braless (sin sujetador) o el free the nipple (libera el pezón) son algunas de las tendencias al alza en la moda, uno de los eternos debates de la lencería femenina sigue estando vigente, ¿sujetador con o sin aros? Ya no se llevan los escotes exuberantes y voluptuosos típicos del Wonderbra y ahora se aboga por un tipo de pecho más natural y con más caída, por lo que los sujetadores sin aro están ganando cada vez más adeptas.

Han pasado muchos años desde que las hippies quemaran sus sujetadores y reivindivindicaran los pechos libres. Ya no hace falta ser tan radical y podemos optar por una amplia gama de sujetadores sin aros ni encorsetamientos que nos garantizan mucha más comodidad y libertad de movimientos.

Estos sostenes son igual de femeninos y nos hacen sentir incluso más jóvenes. Sujetan igual y son aptos para todo tipo de pechos, especialmente para las copas más pequeñas ya que se ajustan al pecho sin dejar antiestéticos huecos. Al prescindir del aro no se clavan en la piel y sientan bien con todo tipo de prendas al ser prácticamente imperceptibles. Además, es más fácil acertar con la talla.

Otra de sus ventajas es que son más fáciles de lavar ya que al prescindir de los aros es imposible que se salgan dentro de la lavadora, algo que a todas nos ha pasado en alguna ocasión.  No obstante, los sujetadores con aro también tienen sus pros, ya que ayudan a repartir el tejido y dan forma al pecho. Lo fundamental en ellos es elegir la talla adecuada.

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