Tres formas caseras y efectivas de agrandar tus zapatos

¡Pon en práctica estos trucos y no renuncies a tus zapatos favoritos!

Unos zapatos apretados pueden resultar una verdadera pesadilla para nuestros pies. A veces porque los tenemos hinchados y otras, porque directamente nos hemos enamorado de una talla menos (esto debería estar más que prohibido, pero ¿quién no lo ha hecho alguna vez esperando que se dieran un poquitito de sí?).

Antes de empezar, debemos decirte que estos truquitos no hacen milagros, y que, si el calzado no es bueno o está hecho con materiales como el plástico, probablemente no te sirvan de mucho. Aun así, por probarlos no pierdes nada y si consigues agrandarlos un poquito no tendrás que renunciar a ellos. Te presentamos los tres remedios caseros más eficaces que ayudarán a agrandar tu calzado favorito.

Alcohol

Seguro que todas tenéis en casa un bote de alcohol etílico. Mezcla medio vaso de agua con medio de alcohol y humedece el interior de tus zapatos. Con papel (que no sea de periódico o esté teñido ya que puede dejar manchas), haz pequeñas bolas y rellena el interior del zapato con él. Déjalo reposar durante toda una noche y ¡listo!

Patata

Pela un par de patatas e introduce el tubérculo en tu zapato. Haz algo de presión para que se agranden y déjalo reposar durante la noche. El almidón de la patata ayudará a que tu calzado se estire y además,  neutraliza los malos olores.

Bolsas de plástico

Moldea bolsas de plástico e introdúcelas en forma de pelota en tus zapatos (también puedes utilizar calcetines enrollados). Rellénalos lo máximo que puedas para que el tejido empiece a estirarse. Deja que las bolsas actúen durante dos o tres días y póntelos.

Si aun así siguen resultándote incómodos puedes probar a dar pequeños paseos por el pasillo de casa con unos calcetines gruesos.

Continúa leyendo

#}