Mi Hijo se Va de Erasmus

Es una experiencia fundamental en la vida de nuestros hijos, aunque sea difícil verles abandonar el nido.  Te contamos todo lo que debes saber si el tuyo ha conseguido una beca Erasmus.
Dicen que el Erasmus son los padres. Y no precisamente porque no sea lo que parece, si no porque, reconozcámoslo, el que tu hijo se vaya de Erasmus supone un coste que pocos adolescentes pueden permitirse, pero vosotros, sus padres, sí.
UNA INVERSIÓN DE FUTURO
Por eso hay que tener de parte a los adultos en esto, y que sepan los beneficios que les reportará a sus hijos este viaje, porque a fin de cuentas no es un gasto, sino una inversión. En palabras de Mª del Mar Duque García, directora del Organismo Autónomo Programas Educativos Europeos (OAPEE), ésta es “una oportunidad única para la creación de una comunidad de jóvenes y futuros profesionales bien cualificados, con mentes abiertas y experiencia internacional. Pero sobre todo, para ellos, una experiencia de vida”.
Las becas Erasmus, que este año empiezan a llamarse Erasmus Plus, son una gestión de la administración europea para la movilidad de los estudiantes entre los países de la Unión Europea (además de Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Turquía) durante 5 meses, para la que aportan de 200 a 300 € mensuales, dependiendo del país de destino. Las Comunidades Autónomas también aportan fondos, siendo las periféricas y extrapeninsulares, como Andalucía y Canarias, las más generosas. El Ministerio del Interior ya no cofinancia estas becas sino que ha puesto en marcha unas propias, las Erasmus.es, para los alumnos más excelentes (con mejores notas y un alto conocimiento del idioma). Dada la limitada cuantía de las becas, vuestra aportación rondaría los 300 euros al mes.
UN IDIOMA MÁS A LA LISTA
Hasta ahí lo incómodo. Los beneficios no son tan tangibles, pero sí mucho más importantes. Tu hijo volverá con un amplio conocimiento de la lengua local, y además, probablemente, del inglés, idioma universal para entenderse con todas las personas que conocerá a diario. Los idiomas son ahora tanto o más importantes incluso que la propia carrera, y durante el tiempo que esté allí tendrá que defenderse en la lengua local en el día a día y en las clases, por lo que, incluso si sólo se juntara con españoles (ahí fuera tenemos fama de endogámicos) acabaría por aprenderla.
APRENDER A MADURAR SOLOS
Una de las más características ventajas de un Erasmus, como ya decíamos, es la facilidad para conocer gente, que hará de éste uno de los años más intensos de su vida y gracias al que aprenderá a apreciar diferentes culturas. Este viaje les abre puertas para seguir moviéndose en un futuro, les hace más empáticos, capaces de adaptarse a otros entornos y les sirve de garantía al enfrentarse al mundo laboral más adelante. No olvides que (aunque también tendrá mucho de eso) un Erasmus no es sólo fiesta. Sobre todo, tu hijo aprenderá a madurar, no le quedará más remedio, porque ese chico que hace unos meses te tenía a ti, ahora debe apañárselas solo. Cuando vea que llevar sus cuentas (pagar los gastos de la casa y la comida, y ahorrar para viajar o salir) no es tan sencillo, pero que es completamente capaz de hacerlo, será consciente de sus propias habilidades y cambiará. Volverá más seguro de sí mismo, mucho más adulto que cuando se fue.
QUÉ MIRAR ANTES DE PARTIR:
-Plazos y trámites. El plazo de solicitudes suele ser de octubre a diciembre. Lo que cuenta para obtenerla son las notas y el nivel de idioma. Cada universidad tiene sus trámites, y deberá enterarse bien de todo lo que el centro requiere.
-Alojamiento.  ¿Piso o residencia de estudiantes? Para encontrar piso, lo mejor es buscarlo con bastante antelación, no al llegar.
-Foros de Erasmus. Para conocer experiencias de otros Erasmus y resolver dudas se pueden consultar foros como Erasmusu.com o buscar en Facebook grupos de esa misma promoción. También le vendrá bien la ayuda de la ESN (Erasmus Student Network) de la universidad de destino.
Por: Alejandra Izquierdo.

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