Cómo elegir guardería

Los dos trabajáis, no podéis ocuparos del niño todo el día y habéis decidido que vaya a un centro infantil. Debéis ser exigentes en la selección.

Los dos trabajáis, no podéis ocuparos del niño todo el día y habéis decidido que vaya a un centro infantil. Debéis ser exigentes en la selección.

 

Es importante saber que, desde el punto de vista psicológico, la primera infancia, es decir, los primeros tres años de vida de nuestros hijos, son especialmente importantes. Primero, porque es en estos años cuando el sistema nervioso central se desarrolla a gran velocidad y, segundo, porque es cuando se acuña de forma determinante la personalidad para toda la vida.

 

Por estas razones, y porque se trata de una fase evolutiva de la infancia particularmente sensible, debemos ser especialmente meticulosos a la hora de elegir el centro que nos debe sustituir en el cuidado de nuestros pequeños y que les va a ofrecer el amor y la seguridad que, durante el tiempo que deben estar en ella, nosotros no podemos darles.

 

En España existen guarderías privadas y públicas (pueden depender de los gobiernos regionales, municipales, de organismos oficiales...).

 

El precio, la proximidad al domicilio familiar o al del trabajo y el horario de atención son importantes a la hora de nuestra elección y la admisión del pequeño por parte del centro, pero hay otros aspectos que deben ser más determinantes en el momento de decidir una u otra guardería.

 

Ten en cuenta...


Tanto si se decantan por una guardería pública como por una privada, los padres deben fijarse en que el centro elegido cumpla determinadas normas:

Debe tener las licencias oportunas para poder funcionar legalmente. Sus papeles han de estar al día y, algunos de ellos, a la vista.

El acceso será directo desde la calle. No podrá estar en un piso al que se llegue a través de un portal.

El personal debe tener la titulación adecuada que como mínimo será la de técnico superior en Educación Infantil. Ha de contar también con psicólogo y médico, aunque sólo sea a tiempo parcial. Además, como mínimo, deberá haber tantos profesionales cualificados como aulas tenga el centro más uno.

Según las edades, debe existir un número máximo de alumnos por aula: 8 niños si tienen menos de un año, 13 si tienen entre uno y dos años, 20 para niños entre dos y tres años y 25 para los de tres a seis.

Las aulas deben ser amplias y contar, por lo menos, con 2 m2 por escolar. Si tiene más de nueve aulas, deberá contar con un patio de juegos sólo para los niños y equipado con los materiales adecuados.

Las clases estarán en óptimas condiciones higiénicas, acústicas, de habitabilidad y, por supuesto, de seguridad.

Los materiales utilizados en la educación deberán ser seguros y adecuados a la edad.

Las salas para menores de dos años tendrán áreas bien diferenciadas para su descanso y su higiene.

La alimentación será lo más equilibrada posible y deben proporcionarte el menú diario para que tú puedas complementar el resto de las comidas.


Además de estas cuestiones, los padres debemos fijarnos especialmente en los profesionales que atenderán a nuestros hijos. Han de disfrutar, comprender y saber llevar a los niños, porque lo que en realidad otorga calidad a una guardería es el modo en que los maestros se relacionan con los niños. Pero la mejor prueba de que hemos acertado en la elección del centro es observar a nuestro hijo y comprobar que se encuentra relajado, confiado, alegre, en una palabra, feliz. 
Por Icíar de la Peña

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