Cómo enseñar a los niños a compartir

Forma parte de su desarrollo el volverse más generoso a medida que va cumpliendo años, pero necesitan nuestra ayuda para conseguirlo y que lleguen a disfrutar con ello.

No le fuerces

Los niños en edad infantil tienen dificultad para compartir, algo que forma parte de su desarrollo madurativo. “Obligarle a hacerlo no sirve de nada y puede ser hasta contraproducente”, explica Raquel Paz Vázquez, coordinadora de la Escuela Infantil Nemomarlin de Pintor Rosales de Madrid. El dar algo a otros requiere tiempo y práctica; por lo tanto, es una habilidad social que necesita de nuestra paciencia.

Favorece las relaciones

Elige espacios de tranquilidad que ayuden a tu hijo a establecer vínculos entre sus experiencias y las de los demás. Por ejemplo, llevándole a una guardería o centro escolar donde desarrolle la inteligencia intrapersonal dentro de un espacio seguro, saludable y estimulante que le hará estar más receptivo.

Conviértelo en algo lúdico

Debemos ofrecerle juegos sencillos, de intercambio entre personas, que forta­lezcan los vínculos afectivos y sienten las bases de las primeras comunicaciones. Los primeros juegos simbólicos nos serán muy útiles: aquellos en los que fantasean con sus amigos en que están en un res­taurante o supermercado y tienen que dar y recibir del otro.

Si trabajamos eficazmente el repartir, trabajamos paralelamente y sin apenas ser conscientes todos los valores relacio­nados con la convivencia: el respeto a las personas y cosas que nos rodean.

Reglas básicas

Existen unas normas fundamentales que debemos trabajar con nuestros hijos:

✔ Esperar los turnos para usar algo.

✔ Respetar los tiempos en los que otros niños están utilizando juguetes.

✔ Fomentar los juegos en grupo.

✔ Alternar tareas: “Ahora te toca a ti”.

✔ Preguntarse mutuamente si lo hacen bien.

✔ Reforzar los aprendizajes: “Mira lo que hemos hecho”.

✔ Trabajar juegos en parejas, tríos, aleatoriamente o en gran grupo.

✔ Vincular el éxito de las actividades a los resultados de los demás niños.

✔ No comparar a unos pequeños con otros: no todos desarrollan su personalidad al mismo ritmo.

✔ Hacer juegos y actividades que permitan identificar y expresar sentimientos y que incluyan canciones o cuentos con mensajes de cooperación.

✔ No etiquetar a nadie con frases sentenciadoras del tipo: “Qué niño más malo que no comparte”, “pareces un bebé que no sabe dejar sus cosas”, etc.

✔ Darle opciones para que lo haga. Si él elige, y no se le impone, es un gesto más gratificante, constructivo y con más valor. Para ello tiene que haber varios juguetes, o alimentos o cosas, que pueda repartir. Si solo tiene uno es más difícil que lo dé. Al adulto le pasa lo mismo.

✔ Ambientar los espacios de juego introduciendo símbolos o imágenes relacionados con la cooperación.

✔ Agrupar las actividades en torno a un centro de interés que tenga que ver con el concepto de repartir.

✔ Adaptar los juguetes al tema.

El ejemplo

La mejor forma de educar a los niños para que compartan es con el ejemplo de los profesores y de su familia. Es muy importante que vean en casa cómo papá y mamá comparten el coche o el ordenador, que no se pelean por ver algo en la televisión y que, ante cualquier contratiempo, reina el diálogo y la opinión y los sentimientos del otro.

También te puede interesar:
Macarena

Macarena Orte

Continúa leyendo