¿Cómo explicar a un niño que llegó por donación reproductiva?

Una de las mayores preocupaciones de las personas que han tenido a un hijo solas o mediante donación reproductiva es cómo y cuándo explicarle cómo fueron concebidos para que sepan aceptarlo sin traumas.

Cuéntaselo en la infancia

Tanto si se trata de madres solteras por elección como de una pareja que acude a la donación de óvulos o espermatozoides, es aconsejable que se les cuente a los niños su origen. Algunos psicólogos prefieren que se haga a edades muy tempranas (4 años), mientras que otros apuntan que es mejor hacerlo a los 8. En lo que todos los especialistas coinciden es en la necesidad de hablarlo con el niño y que esta conversación nunca se deje para la etapa adolescente o preadolescente, llena de inseguridades. Si antes de los 12 años no se ha hablado del tema, será mejor esperar y contárselo de adulto.

Trasmítele tranquilidad

De 2 a 7 años los niños son egocéntricos y los detalles biológicos ni les interesan ni se los plantean. Una buena forma de introducir el tema es contándoselo como una historia en la que el protagonista sea él: “Mamá tenía muchas ganas de que estuvieras en mi vida, soñaba con un niño como tú (rubio, moreno, con el pelo rizado), pero no llegabas (o no encontraba a la pareja con la que tenerte) y un médico me ayudó a que nacieras dentro de mi barriguita”.

Lo importante es responder a sus preguntas y transmitirle tranquilidad. Hay que explicarle que existen muchos tipos de familia y darle a conocer cómo se formó la vuestra, siempre desde un punto de vista muy afectivo. Aunque si esperas a que tenga 8 años para contárselo, probablemente necesite datos más concretos. Entonces sí puedes introducir ya algunos conceptos biológicos, hablarle de células y de donantes.

Madre en solitario

Si decidiste tener a tu hijo sola, la misma seguridad y firmeza con la que tomaste esta decisión debes trasladarla a la ma­nera en que le cuentas sus orígenes. “Es muy importante dejar claro a tu hijo que el donante es una persona que te ayudó a que él viniera al mundo, pero que no es su padre. En este tipo de familias no hay papá”, insiste María del Mar Tirado, psicóloga de IVI Sevilla. Es bueno expli­car el papel importante que tuvo el do­nante para que él pudiera nacer, pero diferenciarlo del concepto de ‘padre’, que no existe en este modelo de familias. La clave es utilizar un lenguaje claro y sencillo, mostrarse receptiva, escuchar sus dudas y contestar a sus comentarios.

En caso de donación

Cuando se trata de una pareja en la que él no tiene espermatozoides o ella óvulos, el niño no se planteará ninguna pregunta sobre sus orígenes a no ser que sus padres le informen, ya que cuentan con un papá y una mamá desde que nació. Sin embargo, en estos casos los psicólogos aconsejan también ser sinceros con el pequeño y contarle su nacimiento como una historia: “Papá y mamá deseábamos tenerte, pero papá (o mamá) no tenía una de las células pequeñitas que necesitábamos para que nacieras, así que acudimos a un médico que nos dio la célula que nos faltaba”.

Hoy en día, la mayoría de las parejas que recurre a esta técnica reproductiva no se plantea contárselo a sus niños en un futuro. Sin embargo, se trata de la opción más acertada para que nuestro hijo sepa que podrá confiar siempre en nosotros y evitar conflictos si en un futuro existiera algún problema de causa genética en su salud.

Cuentos que ayudan a que lo entiendan

Actualmente existen muchos títulos de literatura infantil para que podáis abordar este tema con vuestros hijos:

1. Deseos, hadas, magos y semillas (VV. AA.). Precio: 0,10 € (digital). 

2. Cloe quiere ser mamá. (Chocolate). Precio: 15 €. 

3. Noe y Zoe: dos mamás para un bebé (Masola). Precio: 15 €. 

4. Nuestro mayor tesoro... Eres tú. (Fivmadrid). Precio: 15 €.

 

Macarena

Macarena Orte

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