¿Es Buenos que Juegue con la Tableta?

Desde muy pequeños son capaces de manejar los dispositivos digitales con naturalidad. Y está bien que lo hagan, porque les ayudan a desarrollar la memoria y la atención; pero su educación y aprendizaje siguen necesitando del contacto físico, la voz, la mirada... que son imprescindibles para un sano desarrollo afectivo y emocional. El 30 % de los niños entre dos y cuatro años ha utilizado en algún momento un smartphone  o una tableta. Los dispositivos digitales ayudan a su desarrollo, pero educarles con afecto y valores es tarea de los padres por eso, Rocío Ramos Paul (supernanny), psicóloga  y experta en Educación Infantil, nos da las claves.

La primera vez que cogen el smartphone o son capaces de desbloquear el iPad y empiezan a jugar con su pantalla táctil constituye ahora uno de esos momentos que los padres inmortalizan con una foto y guardan para el futuro como un preciado tesoro afectivo y emocional. Las nuevas tecnologías forman ya parte indisoluble de nuestra vida cotidiana, tanto de los mayores como de los pequeños, y en los últimos años han supuesto un gran avance en el ámbito de la educación, de la comunicación, de las relaciones interpersonales, del trabajo y del ocio.
Eso sí: a la mayoría de los adultos nos han impuesto su aprendizaje y uso, mientras que los niños son nativos digitales, juegan con ellas de forma natural casi antes de empezar a hablar... y ya se sabe que todo lo que se aprende jugando se asimila dos veces mejor. Ellos manejan todos estos dispositivos de manera intuitiva desde muy pequeños, porque se les permite usarlas y porque les encanta hacerlo, ya que la respuesta de la tableta es inmediata, sólo tienen que tocar un botón o la propia pantalla y la diversión está asegurada.

En cuanto la edad en la que se estrenan en esta actividad, las estadísticas son rotundas: el 30% de los niños entre dos y cuatro años han utilizado en algún momento un smartphone o una tableta; la cifra se eleva hasta el 50% entre los 5-8 años y aumenta también el tiempo en que los utilizan. ¿Pero esta costumbre, cada vez más extendida, es buena para su desarrollo o, por el contrario, resulta contraproducente? Esta es una cuestión que preocupa mucho a los padres, pero si se utilizan de forma adecuada estos dispositivos digitales no sólo no son peligrosos, sino que constituyen un nuevo y enriquecedor entorno de aprendizaje, en el que a través de aplicaciones interactivas se desarrollan algunas capacidades cognitivas y motoras. De hecho, muchos especialistas en educación ya reconocen los efectos positivos que el uso de las tabletas tiene para los pequeños. Éstos son los más generalizados:

AUMENTA EL RENDIMIENTO MENTAL
-Rapidez de aprendizaje. Algunas investigaciones indican que los niños que utilizan aplicaciones interactivas aprenden más rápidamente que aquellos que no las usan. En esto tendría mucho que ver que los estímulos digitales son más atractivos y aumentan la curiosidad y el interés de los pequeños.

-Más concentración. Durante el tiempo que pasan manipulando la tableta, su atención es completa; no hay interrupciones hasta que se finaliza la tarea que están realizando. Esto constituye un ejercicio fundamental a la hora de desarrollar su capaci-dad de concentración en una tarea específica; es decir, para mantener una atención sostenida.

MEJORA LAS HABILIDADES FÍSICAS 
-Coordinación de movimientos entre la vista y otras partes del cuerpo, como las extremidades. Esta habilidad es necesaria, por ejemplo, para abrocharse los botones, aplaudir o pintar, y es muy importante que los niños la desarrollen porque también resulta imprescindible para adquirir la lecto-escritura posterior. Seguir con la vista los movimientos del dedo y apretar o tocar con éste una pantalla y que en ella aparezcan fotos, dibujos o juegos resulta más entretenido para los pequeños que otras actividades consideradas tradicionales, aunque también éstas consiguen el desarrollo de dicha capacidad.

-Velocidad de procesamiento de la información y estrategias anticipatorias. Esto es, a todos nos pasan continuamente cosas frente a las que tenemos que actuar con rapidez, por ejemplo apagar la alarma del coche cuando salta. Pero no todos tardamos lo mismo en reaccionar a estas situaciones frecuentes aunque no cotidianas. El hecho de estar continuamente dando respuesta al estímulo que aparece en la pantalla hace que disminuya el tiempo que tardan en analizar qué hacer y cómo reaccionar a imprevistos.

FORTALECE LA PERSONALIDAD
-Autonomía. El uso de la tableta tiene las características propias del juego tradicional; es decir, es la única actividad en la que ellos juegan solos y mandan, ponen las normas y deciden qué hacer en cada momento.

-Creatividad. Son tantas las posibles opciones a elegir y tantos los caminos para conseguir el mismo objetivo que la creatividad está continuamente en desarrollo.

¿QUÉ APRENDEN UTILIZANDO ESTOS DISPOSITIVOS?
Pueden desarrollar algunas habilidades. La psicóloga Rocío Ramos-Paúl te da las pautas.
1.Equilibrio. Dirigir el ojo hacia donde va el dedo y apretar o tocar un objeto a la vez estimula la coordinación de movimientos.

2.Madurez. Aumenta su autonomía, porque les ayuda a poner normas, organizar el juego y decidir cómo se desarrolla en cada momento,

3. Decisión. Las tabletas desarrollan la creatividad, amplían las opciones para elegir y los caminos para conseguir el mismo objetivo.

¿SABREMOS EDUCARLOS para que usen bien las nuevas tecnologías?
Es normal que nos sintamos inseguros ante el dominio tecnológico que demuestran los niños. Esto es fruto de la brecha digital que existe entre generaciones, pero los hijos siguen necesitando afecto, disciplina y las normas básicas para educarse en el uso correcto de las nuevas tecnologías. Exactamente igual que les trasmitimos valores para funcionar en la vida analógica hagámoslo para la digital... Y para eso no hay que ser informático.

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