¿Es lícito controlar a nuestros hijos con apps?

Alrededor de un millón de familias en España utiliza estas herramientas para vigilar los movimientos de sus hijos menores a través del móvil. ¿Seguridad o exceso de celo?

Alrededor de un millón de familias en España utiliza estas herramientas para vigilar los movimientos de sus hijos menores a través del móvil. ¿Seguridad o exceso de celo?

 

Sin llegar a la obsesión. “Que los padres quieran saber dónde están sus hijos con el fin de velar por su seguridad no es nada malo, siempre y cuando no se convierta en obsesión”, sostiene Pedro Román Graván, profesor de Nuevas Tecnologías en el Aula de la Experiencia de la Universidad de Sevilla. No obstante, reconoce que “noticias recientes sobre adolescentes y jóvenes maltratadas, violadas, etc., acrecientan la inseguridad de los padres y hacen que éstos se preocupen mucho más que antes”.

 

El GPS lo cambia todo. No hay duda de que las nuevas tecnologías han cambiado el modo de vigilar. “Antiguamente se recurría a la estrategia de que los hijos llamasen cada cierto tiempo a los padres o que no se movieran de donde estaban (casa de un amigo, etc.) sin notificarlo”. Ahora, en cambio, es suficiente con descargarse una app para estar al tanto de cada paso infantil. Y todo se lo debemos al GPS.

 

Afán controlador. El profesor Román opina que las app no son controladoras per se. “Esa característica la da el propio usuario que la maneja. Si los hijos deben llamar cada 15 minutos a los padres para decirles dónde están, podría decirse que hay un excesivo afán controlador, cuando lo importante aquí es evitar que los hijos vayan solos en lugar de en pandilla, como se ha hecho siempre”, explica. “Digamos que las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) son una manera cómoda de saber dónde están en cada momento sin necesidad de estar llamando”. Y esto no se debe considerar intromisión a la intimidad: “Los niños son menores y deben estar protegidos”.

 

Manual de uso. Si los padres deciden utilizar aplicaciones móviles lo primero es acordar con los hijos las normas de uso “y si no se cumplen pactar una sanción”, aconseja el experto. Se debe establecer “un perímetro del barrio en donde se vive y de ahí no salir bajo ningún concepto”. Luego hay que convenir las normas de comunicación entre ellos: los hijos menores de 12 años pueden enviar un mensaje cada hora y los chavales de 16 o 17 años cada dos horas o más. “De esta manera, se hace responsables a los propios hijos de la comunicación con sus padres y así no se sentirán tan controlados. Los padres leerán los mensajes de SMS o Whatsapp cada cierto tiempo y podrán estar tranquilos”, mantiene el profesor.

 

Diálogo con los hijos. Ante la lógica incomprensión de algunos chavales, Pedro Román dice que “el diálogo es la mejor arma frente a estos casos. Los padres deben hablar con sus hijos y explicarles que es sólo cuestión de seguridad, que con el tiempo y los años irán adquiriendo más independencia y necesitarán menos grado de control”.

 

Apps para localizar a tus hijos

 

Vigilar a los menores no es una intromisión en su intimidad. Son menores y hay que protegerles. Por este motivo te recomendamos 5 apps para localizar a tus hijos:

1. dondeEsta. Informa dónde están en todo momento. Puedes recibir alertas en caso de que no estén donde esperas (iOS y Android).

2. FiLIP. App compañera del FiLIP, el reloj inteligente y localizador para niños de 4-11 años de edad(iOS y Android).

3. Life360. Es un localizador de familia. Se pueden añadir nuevos miembros si se descargan la app y dan un correo (iOS y Android).

4. Nearparent. Con esta app sabrás dónde está el menor y la distancia a la que se encuentran otros miembros de la familia. (iOS y Android).

5. Attitudes RutaSegura. Desde la pantalla de tu móvil podrás crear las rutas habituales de tu hijo y hacer un seguimiento (iOS y Android).

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