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Extraescolares, ¿son realmente beneficiosas?

A la hora de apuntar a nuestros hijos, nos planteamos si es mejor que ellos elijan o hacerlo nosotros basándonos en lo que pueda ayudarles en un futuro. Pero, ¿son realmente importantes las extraescolares?

A la hora de apuntar a nuestros hijos, nos planteamos si es mejor que ellos elijan o hacerlo nosotros basándonos en lo que pueda ayudarles en un futuro. Pero, ¿son realmente importantes las extraescolares?

El 70 % de los niños que están en Primaria tiene actividades extraescolares. En España, el número de jóvenes que realiza alguna actividad extraescolar alcanza al 90% de los estudiantes de enseñanza obligatoria (de 6 a 16 años). Los especialistas insisten en que los padres no deben pensar que el niño pierde el tiempo cuando juega. Y también en que si deciden apuntar a sus hijos a actividades extraescolares, que estas sean siempre del agrado de su hijo.

Cuatro expertos nos revelan su opinión al respecto:

"Nunca tendrían que ser impuestas"

Los niños no necesitan extraescolares y si las tienen, nunca tendrían que ser impuestas sino elegidas por ellos, explica el psicoterapuetua Juan Martínez-Mena. El fin de estas actividades no radica en mantener a los niños ocupados, las horas de colegio son suficientes tanto en tiempo como en restricciones y reglas. Cuando los niños ya están en tercero o cuarto de Primaria se suelen inclinar por alguna actividad o deporte pero son ellos los que deben decidir qué quieren hacer. Resulta muy triste que los niños estén siempre preguntando: ‘¿Qué plan hay?’. Deben aprender a aburrirse y, cuando aprenden, se buscan mil juegos con los que disfrutar. ¿Por qué queremos que estén siempre ocupados?

 

"Son peores las extraescolares que los deberes"

El profesor de música Alberto Royo se muestra sorprendido de la obsesión que existe actualmente con las actividades extraescolares, lo cual le resulta contradictorio con la corriente que advierte sobre el perjuicio de los deberes. Y añade: "Por un lado, consideramos casi un maltrato que los docentes manden tareas para casa y, por otro, apuntamos a nuestros hijos a todo tipo de actividades fuera de la escuela. El verdadero abuso que se comete hoy en día no tiene que ver con los deberes sino con las extraescolares. Está bien que los chicos practiquen alguna extraescolar, pero con medida. En cuanto a quién ha de decidir sobre ellas, lo sensato es encontrar un punto medio entre lo que interesa a los críos y lo que a los padres nos parece razonable".

 

"Depende de cómo sea el niño"

Cuando un niño tiene muy claro lo que quiere hacer (no es un capricho) y se dan las condiciones familiares (tiempo, coste...) para poder llevarla a cabo, lo mejor es apoyar su decisión, nos aclara Jerónimo García Ugarte, miembro del consejo asesor de Aula Planeta. Esto no es incompatible con que los padres puedan elegir alguna extraescolar que aporte algo positivo a su hijo o para la que ven que tiene aptitudes si no supone una carga excesiva para el niño. Los hijos no siempre tienen claro si algo les gusta hasta que no lo practican y por eso es importante animarles. En el caso de niños que tienden a la pasividad, son los padres los que deben asumir totalmente esta responsabilidad para que potencien una vida más activa personal y social. 

 

Es más importante el descanso y el juego

No es recomendable acudir a las actividades extraescolares antes de los cinco o seis años, aunque todo depende del tipo de extraescolar; si es lúdica se puede iniciar en ella antes, advierte la psicóloga del centro Tiban Teresa Muñoz del Toro. El niño debe tener suficiente tiempo libre para jugar, descansar y estar con los suyos. Las actividades extraescolares deben sustituir horas de televisión, nunca de tiempo para estar con la familia o jugar. Muchas actividades suponen el agotamiento del niño, pero si éstas responden a la necesidad de unos padres que trabajan hasta tarde y no pueden estar con ellos, deben priorizar las extraescolares con un carácter lúdico, como el deporte.

Macarena

Macarena Orte

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