¡Guerra a los Piojos!

No hay que darse por vencidas. Por más que los piojos aparezcan una y otra vez en las cabecitas de nuestros hijos, por más que parezcan imposibles de erradicar, realmente hay formas efectivas de hacerles frente, pero los fallos en la aplicación de los tratamientos son la principal causa de que los piojos se vayan haciendo resistentes a ellos y continúen infestando a los pequeños. Por eso, debemos saber que, en los últimos años, se ha producido un cambio en las recomendaciones que hacen los pediatras con respecto a los productos pediculicidas que debemos utilizar. Nos las cuenta el doctor José María Gairi Tahull, del Instituto Universitario Dexeus y uno de los autores del protocolo ‘antipiojos’ que aconseja la Asociación Española de Pediatría.
Cuidado con la composición
Cuando en la farmacia te den uno específico, tómate un minuto para ver cuál es su composición. Muchos de ellos están hechos a base de permetrina, el principio activo clásico para combatir los piojos. Aunque no hay ninguna duda de su eficacia, no debemos olvidar que son insecticidas y, teniendo en cuenta que las infestaciones son repetitivas, no parece conveniente estar exponiendo reiteradamente a los niños a estos productos: no se sabe qué porcentaje de éstos se absorbe, y podría haber factores individuales de riesgo por tanta repetición en un crío en crecimiento. Por eso ya no se consideran el tratamiento de elección. La recomendación actual son las dimeticonas al 4%, que funcionan muy bien y no son insecticidas: por una parte, asfixian al piojo; por otra, provocan trastornos letales en su aparato digestivo. En caso de que no se disponga de un producto con dimeticona, puede usarse puntualmente permetrina al 1%. Los que ya no tienen cabida, por su toxicidad, son los tratamientos con lindano o con malation.
¿Ayudan los remedios naturales?
Tradicionalmente, se ha pensado que el vinagre podía ser de utilidad pero, en realidad, sólo sirve para ayudar a despegar los huevos: el piojo segrega una especie de pegamento para que el huevo se fije al pelo, y el vinagre facilita que se desenganche, pero no lo elimina. Con respecto a otros remedios naturales, como el aceite del árbol del té, no hay estudios médicos serios que avalen su eficacia, aunque muchas madres aseguran usarlos con buenos resultados. De todas formas, cada vez hay más investigaciones encaminadas a encontrar productos derivados de vegetales, como el aceite de coco, y el mercado de los pesticidas se está abandonando.
¿Loción? ¿Gel? ¿Champú?
Se consideran más adecuados los preparados en forma de crema o de gel, más densos que las lociones. Los champús son menos efectivos porque el tiempo de exposición es menor y la dosis se diluye con el agua. El piojo, además, tiene tendencia a esconderse con el agua, mientras que con el pelo seco está más activo y es más fácil llegar hasta él.

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