Niños. ¿Hay que Ayudarles con los Deberes?

Es lo que se plantean muchos padres al llegar a casa y ver a sus hijos sobrecargados de tareas escolares. Dos expertos en la materia, Javier Urra y Pedro Bascón, nos dan su visión. ¿Sabías que el 70% de los alumnos de primaria y secundaria realiza sus deberes sin apoyo familiar o externo?
-Javier Urra: "Ayudar sí, hacérles los deberes no".
Según el que fuera Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid (doctor en psicología y pedagogo terapeuta) ayudarles supone motivar, supervisar, buscar un lugar en el que estudie tranquilo, facilitarle un diccionario, preguntarle qué está estudiando, comentar las conclusiones, etc,, pero sobre todo fomentar en nuestro hijo la ilusión por aprender.
No estar absolutamente encima de él, sino darle libertad para que haga los deberes y luego estar en contacto con el tutor para saber cómo avanza. Los primeros años en la vida de los niños requieren más supervisión, pero cuando son mayores tienen que manejarse en su responsabilidad y en su libertad. A partir de una edad ya no puedes ayudarles. Yo no entiendo, por ejemplo, a los padres que le hacen la matrícula a su hijo en la Universidad, y lo veo en la Complutense, en donde doy clase. El que ha llegado ahí tiene que saber matricularse, no hace falta sobreprotegerlo. Esto es como cuando enseñas a un niño a cruzar la calle: la primera vez lo tienes que llevar de la mano y luego ya no miras, lo hace él solo.
Hay muchos padres que supervisan las tareas de sus hijos, que se esfuerzan, les dan ideas. También hay otros que pasan absolutamente de todo, aunque son sólo unos pocos. Los padres tendrían que ofrecer a sus hijos una enseñanza en paralelo. Por ejemplo, si estás en el campo, observar con él los árboles, la diferencia entre ellos, o si estás viendo la televisión, que una noticia te lleve a buscar cosas con él... Se trata de estimular el aprendizaje, esa es la tarea que tenemos los padres.r

-Pedro Rascón: "Todo debe hacerse en horario escolar".
Para el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA),  no se puede, ni se debe, dejar que parte de la formación  recaiga sobre las familias. Esto va a suponer un elemento de desigualdad entre los alumnos, ya que no todos los padres tienen la posibilidad de echar una mano a sus descendientes en las tareas escolares. De hecho, habrá progenitores con estudios que podrán ayudar a sus hijos, otros que les pondrán un profesor particular de refuerzo y aquellos que no disponen de ninguna de estas dos opciones porque no tienen formación o medios económicos.
Los hábitos de estudio hay que adquirirlos de otra forma, en la escuela, sin necesidad de que los chavales lleven deberes a casa. Y no se entiende que esto ocurra en un sistema educativo moderno. Cuando los adultos trabajamos en una fábrica o en una oficina, no nos gusta y no queremos llevarnos el trabajo a casa. Sin embargo, nuestros hijos tienen que hacer parte de las tareas con la familia; por lo tanto, algo falla.
El sistema educativo que puntúa mejor en todas las encuestas es el finlandés, y en éste el alumno no tiene que hacer deberes fuera del colegio. Todo lo hace en horario escolar. A lo mejor ya es hora de copiarles y trasladar el debate a esta cuestión. De hecho, los estudios internacionales dicen que los currículos que hay en España son muy densos, pesados y rígidos. Y esto debería hacernos pensar que, a veces, no se aprende mejor o no se adquieren más conocimientos por el hecho de empaparse de muchas materias.

¿Sabías que…?
-Una de las obligaciones del docente es determinar cuáles son las actividades que se hacen en la escuela y cuáles en casa, para que sean proporcionales.
-Los deberes son una de las razones por las que se deja de leer por gusto a partir de los ocho años, según una encuesta de la editorial americana Scholastic.

Continúa leyendo