No Quiere Ver a su Padre.

Rocío Ramos-Paúl (Supernanny), no ayuda a actuar de forma correcta cuando el pequeño de la casa no quiere separarse del progenitor que tiene la custodia. Muchas veces la hija (o hijo) no quiere irse con el padre cuando le toca pasar el fin de semana con él y éste tiene que llevársela llorando y escuchar frases del tipo: “Déjame con mi madre y vete”. Una situación muy desgardable que nos ayuda a afrontar la psicóloga y terapeuta familiar.
CÓMO ACTUAR
Cuando se producen separaciones o divorcios, debería existir un verdadero y real convencimiento de que los hijos no se separan de los padres. Lamentablemente, no siempre es así y las consecuencias que se derivan de la actitud de los progenitores repercuten en las relaciones que se establecen con los hijos a partir de ese momento.
Un niño es siempre vulnerable a la opinión de su padre o de su madre. Cuando ésta se utiliza contra el otro progenitor, se genera un conflicto que se traduce en comportamientos que van desde negarse a establecer la relación paternofilial, hasta sufrir trastornos en los que la ansiedad está casi siempre presente.
Si todo lo anterior no es suficiente argumento para fomentar una nueva forma de comunicación entre las exparejas, habrá que recordarles que el derecho es del niño a ver a sus padres y no al revés. Aun así, si estás viviendo una situación parecida a la de Daniel, te servirán estas recomendaciones:
-Respeta escrupulosamente tu tiempo con el niño, no abandones a la prime- ra de cambio porque te diga que no quiere estar contigo.
-Pregúntale qué es lo que le lleva a tener esa actitud. Hazlo en un lugar fuera del ámbito de tu ex, donde tu hijo se sienta cómodo y libre para hablar. No utilices la información que te dé contra el otro progenitor, por- que dejará de confiar en ti.
-Explícale cómo te sientes cuando no quiere ir contigo y muéstrate dispues- to a mejorar: “Me siento muy triste cuando dices que no quieres venir conmigo. Si me explicaras qué es lo que te disgusta de mí, podría inten- tar cambiarlo para que nos lleváse- mos mejor”.
-Observa su estado anímico cuando estáis a solas y los posibles cambios de actitud cuando se acerca el momento de volver con su madre. Si contigo está relajado y se altera cuando llega la hora de volver, puede ocurrir que tenga que disimular o dar respuesta a un interrogatorio sobre qué habéis hecho juntos y/o mentir sobre cómo se ha sentido.
-Busca actividades en las que os podáis sentir cómodos y deja los límites para un poco más adelante. Puedes nego- ciar pequeños cambios que pondréis en práctica cuando estéis juntos. “Va- mos a poner la mesa; hoy ordenare- mos tus cosas en el armario”. Será suficiente para ir estableciendo las nuevas y necesarias rutinas.
-No critiques actitudes de tu ex, es mejor utilizar un “Bueno, en casa y conmigo las cosas son de otra mane- ra”. Y añade un “¿Tú qué opinas?”, sin exigirle que responda.
LO MÁS IMPORTANTE
Debéis saber que el comportamiento de un niño depende en gran medida de cómo actúen sus padres. Así que no hay que involucrarle en vuestros asuntos como pareja, ya que él tiene derecho y necesita disfrutar de una buena relación con ambos, más allá de cómo hayan ido las cosas entre vosotros. Tu hijo aprenderá, con el tiempo y el desarrollo de sus capacidades, a ser crítico y capaz de entender que no sólo vale el punto de vista de uno de sus padres, planteamiento necesario para tomar cualquier decisión en su vida.

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