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¿Por qué mi hijo rechina los dientes?

Todo lo que tienes que saber sobre el bruxismo infantil.

Los dientes son una de las grandes preocupaciones para muchos padres. Desde que comienzan a salir las primeras piezas hasta que se forma toda la dentadura son varias las ocasiones en las que hay que prestar especial atención a la boca de lo más pequeños.


El bruxismo es uno de los problemas que pueden afectar a los pequeños y que, si no se trata, puede acarrear problemas musculares, dolores de cabeza o alteración en la articulación de la mandíbula, entre otras cosas. Una de las primeras señales que nos indicarán si el niño tiene bruxismo es que por la noche se escuchará el sonido que hacen sus dientes cuando los aprieta, un sonido que suele despertar a padres y madres, pero no a quienes lo producen.


Se pueden diferenciar dos tipos de bruxismo, el nocturno, que se produce de forma involuntaria mientras se duerme debido a la contracción de lo maseteros y, el bruxismo diurno, que puede ser consciente o no.

Aunque la experta en Periodoncia y Vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, Paula Matesanz, señala que “existe un mayor porcentaje de bruxismo infantil en hijos de padres que en su momento también lo padecieron”, también es cierto que puede venir por un problema psicológico o una situación estresante.

 

Una vez que se sabe que el pequeño aprieta los dietes conviene evitar algunos hábitos como el consumo de chucherías o chicles o la mordedura de uñas, aplicar calor para relajar la musculatura o, en casos más graves, tomar analgésicos. Ante todo, estas prescripciones las debe marcar un dentista o especialista en salud maxilofacial, quien será el que marque las cusas del bruxismo y la mejor solución para el niño o la niña.

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