Prepárate Para el Primer Suspenso.

La terapeuta familiar Rocío Ramos-Paúl (Supernanny) nos ayuda a resolver el caso de Laura. Acaba de ver las primeras notas de su hija Alicia, de 12 años, y se encuentra con que ha suspendido la primera evaluación de Matemáticas. No sabe qué decirle ni cómo reaccionar porque le preocupa que su actitud dificulte que la pequeña supere este bache. La clave para salir airosos está en exigirle y animarla. ¿Cómo? Con motivación y concentración en la tarea. Estas dos herramientas son fundamentales para mejorar los resultados académicos.

CÓMO ACTUAR
Laura tendrá que iniciar un diálogo con Alicia. Eso sí, sin obsesionarse con la idea del fracaso. Al fin y al cabo, el suspenso tiene que servir para mejorar alguna dificultad que se ha puesto de manifiesto. Para conseguir su objetivo, Laura tendrá que:
1. Preguntar y escuchar lo que cuenta su hija. “¿Qué crees que ha ocurrido para suspender?”. Tendrá en cuenta que hay épocas y/o acontecimientos que afectarán emocionalmente a su hija, etapas en las que se encuentre desmotivada o con menos concentración que en otras. Laura también estará dispuesta a asumir su parte de responsabilidad y analizará si la niña llega sistemáticamente tarde al colegio, si no le ha facilitado el material escolar necesario, si no se ha interesado por las materias que ha estudiado, si la ha sobrecargado de actividades extraescolares, si no ha respetado ni motivado su hábito de estudio...
2. Evitar críticas y comparaciones que sólo sirven si van dirigidas a la tarea, nunca hacia su hija. Hay que sustituir “eres una vaga” por “te salen mejor las cosas cuando te esfuerzas”.
3. Premiar sus esfuerzos. Alicia tendrá más con!anza si se siente querida por ella misma y no sólo por sus éxitos: “En el resto de las asignaturas has conseguido buenos resultados, así que tendremos que planificar cómo superar las Matemáticas”.

Hay que organizar con la niña un plan que contemple el sitio, el momento del día y el tiempo que dedicará a estudiar. Negociar el estudio no signi!ca que ella decida los límites y las consecuencias: estos siguen siendo función recordar que, cuando la niña organiza y dirige su plan de trabajo, también se siente responsable del éxito que obtiene. La concentración también es susceptible de ser mejorada con ejercicios de entrenamiento fáciles de encontrar en Internet.
Veamos un ejemplo: jugar a encontrar semejanzas y diferencias entre dos objetos prácticamente iguales, o entre dos completamente distintos.

¿Qué aprendemos?
El primer suspenso a veces es vivido por la familia como un fracaso cuando, en realidad, no es más que una llamada de alerta sobre algo que no está funcionando bien. Así es como deben verlo los padres. Un niño al que, ante un suspenso, se le reconoce su poco esfuerzo, se le implica en la búsqueda de alternativas y se le exige cumplir con su responsabilidad para obtener éxito aprende a enfrentar y resolver conflictos, porque sabe que de su actuación depende en gran medida conseguir lo que se proponga.

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