Quiere ir solo al cole. ¿Le dejas?

El 70 % de los niños españoles de 8 a 12 años nunca van solos al cole, según un estudio de Audi Attitudes. Si el tuyo te plantea ya que quiere ir al colegio por su cuenta, te costará dejarle porque ante todo pensarás en su seguridad, pero, si ya ha cumplido 10 o 12 años y le enseñas a prestar atención y pedir ayuda si le hace falta, todo irá bien.


A medida que se van haciendo mayores, los niños piden más libertad. Es lo lógico. Quieren hacer las cosas por sí mismos y demostrar que ya no son unos críos. Ir al cole solos es una de ellas, aunque es una petición que siempre crea controversia. Los padres esgrimen el argumento de la seguridad, los niños el de la autonomía; por eso, hay que llegar a un acuerdo.


Sobre los 10 y por etapas

Sin embargo, son siempre los progenitores los que tienen la voz cantante en este asunto. Es su responsabilidad realizar todas las comprobaciones necesarias para determinar si el niño está preparado para dar ese paso. “Hay dos cosas que hay que tener en cuenta: su nivel de maduración y el lugar en el que vivimos”, explica Jerónimo García Ugarte, pedagogo de la escuela de padres Superpadres.com. Y aquí diferencia el hecho de vivir en un pueblo o una ciudad pequeña, en la que el crío pueda volver andando, de residir en una gran ciudad en la que necesariamente tenga que coger algún medio de transporte. “En un sitio pequeño un niño de 9 o 10 años puede volver solo del colegio; quizás en una ciudad sea un tanto prematuro (a no ser que la casa esté muy próxima al centro escolar).


Lo más normal es empezar a hablar a los 12 años de ir solo en autobús o metro”, explica el experto en pedagogía. Cuando los padres consideren que su hijo se mueve con cierta soltura en la calle, es decir, ya ha realizado solo pequeñas salidas de casa, por ejemplo a hacer un recado, puede comenzar el proceso de aprendizaje. Jerónimo García Ugarte aconseja que se haga por etapas –“Esperarlos al principio en un punto intermedio, combinar días en los que van solos con otros en los que vayamos a buscarlos o dejar que sean ellos los que vayan por delante, tomando la iniciativa de la vuelta a casa”– para observar así los errores que cometen y rectificarlos.


Lo básico: atención y seguridad

Durante este entrenamiento callejero, los padres tienen que fomentar dos aspectos: atención y seguridad, pero no el ‘miedo a todo’. “Hay que evitarles la idea de que la calle es un peligro permanente”, considera el experto, haciendo referencia a los sucesos acaecidos en Madrid en los últimos meses con 'el pederesta de Ciudad Lineal'.

El pedagogo sugiere enseñar a los niños:

- Nociones de seguridad vial. Deben conocer cómo andar en las aceras, cómo cruzar con seguridad los semáforos y pasos de peatones...

- Que los padres dictan las rutinas diarias. “Solamente los progenitores o los familiares habituales pueden alterar o cambiar la rutina de vuelta a casa”. El regreso a casa desde el recinto escolar tiene que ser directo, sin entretenerse en ningún sitio. “Si el niño dispone de móvil –la mayoría de los chavales de 10 y 11 años lo tiene–, debe avisar inmediatamente a sus padres de cualquier incidencia y esperar a que sean ellos los que le ayuden”.

- A reaccionar ante encuentros inesperados. “En el caso de que alguien les sugiera algo, tienen que saber qué hacer o decir”. Si ya manejan un móvil, llamar ante cualquier circunstancia o duda que surja. Si no cuentan con móvil, “tendrán que saber a quién dirigirse. Por ejemplo, entrar en una tienda y hablar directamente con el propietario o el dependiente para pedir ayuda”.


Un paso para madurar

Hay que dejarles ir solos porque con ello aprenden autonomía, “algo fundamental en el proceso de maduración y crecimiento personal de un niño”, dice Jerónimo García. El experto señala que “poco a poco tenemos que ir soltando cuerda... Del mismo modo que empiezan a vestirse solos o a hacer sus deberes, el salir de casa solos a hacer pequeños recados, jugar con sus amigos o ir al colegio es parte de su proceso de aprendizaje. La sobreprotección sin duda supone una mayor seguridad, pero a costa de limitar su desarrollo”.


Una app que te ayuda

Si has decidido dejarle ir solo al cole pero quieres mantenerlo controlado, la aplicación gratuita Attitudes Ruta Segura (iOS y Android) te ayuda a seguir sus pasos. Primero deberéis crear la ruta caminando juntos y grabando la posición en tu móvil y en el de tu hijo: así, cuando el menor inicie el trayecto se activará un sistema de geolocalización que te enviará una notificación desde el punto de origen y otra al llegar al destino. Puedes configurar también la aplicación para recibir avisos si el niño se aleja del camino predeterminado.


Por: Raquel Mulas.

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