Tecnología responsable para los más pequeños

Las nuevas tecnologías, usadas de manera incorrecta, pueden robar tiempo de estudio e incluso generar dependencia.

Las nuevas tecnologías, usadas de manera incorrecta, pueden robar tiempo de estudio e incluso generar dependencia. AulaPlaneta nos propone cinco consejos para una buena educación tecnológica

 

1. Dar los primeros pasos juntos:

 

Es importante acompañar al niño en el primer acercamiento a la tecnología o a Internet. Establecer que el ordenador o la tableta estén siempre en un espacio común de la casa, navegar juntos cuando necesite buscar información y preocuparse de estar presente cuando use cualquier dispositivo para controlar cómo se comporta, interesarse por lo que hace, darle consejos y dirigir su uso. De este modo se desarrollará una actividad conjunta en vez de contribuir al aislamiento que suelen implicar los dispositivos tecnológicos. Además, así se consigue establecer una relación con el niño o niña y con la tecnología que facilitará que acuda a los padres si tiene cualquier duda o problema en la Red.

2. Establecer normas previamente:

 

Como en cualquier ámbito de la vida del niño las reglas son fundamentales y deben quedar claras con anterioridad. Se debe decidir cuándo podrá utilizar el ordenador o la tableta para el ocio, cuánto tiempo puede usarlos al día, entre semana o el fin de semana, transmitir estos criterios a los hijos y explicarles que siempre deben pedir permiso antes. También se puede configurar un control parental para filtrar contenidos u horarios de conexión para diferentes usuarios. Existen webs con información muy completa sobre las posibilidades de este tipo de controles, software recomendado para todos los sistemas operativos y consejos útiles.

3. Explicar los riesgos:

 

Los padres deben ser conscientes de que Internet no es como la televisión, que está regulada, por lo que los contenidos online a los que pueden acceder los hijos son infinitos y, en muchos casos, no resultan adecuados para su edad. Además, pueden cometer errores: revelar información personal, hablar con desconocidos, subir fotografías, realizar compras o pagos… Se deben dar consejos básicos de seguridad y hacerles ver que deben acudir a los padres ante cualquier duda o si se encuentran con una situación, imagen o persona que les haga sentir incómodos.

4. Crear espacios y tiempos de desconexión:

 

No se trata de prohibir su uso, pero el ocio tecnológico tiene que ser solo una parte de la diversión del niño o el adolescente. Se deben realizar conjuntamente actividades en las que no se utilice directamente la tecnología, tanto dentro como fuera de casa: juegos tradicionales o juegos de mesa, salidas al campo, cocina en familia, manualidades, deportes, lectura etc. Además, se pueden establecer momentos en el hogar en los que nadie podrá usar el ordenador, el móvil o la tableta; por ejemplo, mientras se está sentado a la mesa, por las noches, o en los ratos de conversación en familia en el sofá. Con gestos sencillos como estos evitarás problemas de dependencia o adicción.

5. Ser un buen ejemplo:

 

Aplicarse unas normas propias para la tecnología, que contribuirán a que uno mismo también haga un uso responsable de Internet y de los dispositivos electrónicos y, además, transmitir a los hijos la importancia de desconectar. Se debe evitar que vea siempre a los padres con el móvil o la tableta en la mano o frente al ordenador.

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