Verduras que no deberían faltar en la dieta de tus hijos

Los niños y las verduras a veces no se llevan bien, pero son fundamentales para que se mantengan sanos y te proponemos algunas que puedes agregar fácilmente a cualquier receta.

Comer bien es fundamental para los niños (de cualquier edad) y es fundamental promover una dieta sana y variada desde el principio. Las verduras juegan un papel importante, pero ¿con qué debería empezar? ¿Existe alguna mejor que otra? Te contamos qué hortalizas son ideales para enseñar a los más pequeños las bondades de estos alimentos, fáciles de preparar e incorporar a cualquier receta. Toma nota y que no falten en tu próxima compra.

Aguacate

Rico en vitaminas C, E y B-6, el aguacate es un vegetal brillante para preparar a los niños (aunque realmente no requiere de mucha preparación ni grandes artificios). Están repletos de grasas beneficiosas y saludables, incluido el omega-3, esencial para el desarrollo del cerebro. También son una excelente fuente de ácido fólico que se necesita para producir glóbulos rojos y blancos en la médula ósea y juega un papel importante en la descomposición de los carbohidratos para que se conviertan en energía. Es ideal durante los períodos rápidos de crecimiento durante la infancia, la adolescencia y el embarazo.

Su sabor suave lo hace ideal para colocar sobre tostas en el desayuno, añadir a wraps de pollo, hamburguesas o ensaladas en general. ¡Incluso puedes añadirlo a los platos de paasta!

Batata

De color vibrante y llamativo, las batatas son una fuente inagotable de nutrientes. Este tubérculo es rico en vitamina C, B6 y cobre. También se conocen como ‘patatas dulces’ debido a su sabor naturalmente dulce que se puede realzar si lo cocinas. Contiene vitamina C, que juega un papel muy importante en el cuerpo, ya que mantiene la piel sana, favorece el correcto funcionamiento del sistema inmunitario y ayuda a absorber el hierro . También existe evidencia de que las dosis altas regulares pueden  reducir la duración de los resfriados, por ejemplo. Por otra parte, la vitamina B6 juega un papel importante en el desarrollo cognitivo y la formación de hemoglobina. 

Prepáralo en formato chips al horno, incorpóralo a purés y sopas o incluso a muffins salados.

Tomates cherry

Los tomates cherry son excelentes como aperitivo o snack saludable para niños pequeños o para incluirlos como parte de cualquier comida. Son ricos en antioxidantes y constituyen una buena fuente de fibra. Puedes añadirlos a los platos de pasta preferidos de tus hijos (con pesto quedan ideales), a platos como la frittata, pizzas caseras...

Zanahorias baby

Estas minizanahorias son naturalmente dulces y ricas en fibra, así como una gran fuente de vitamina A y betacaroteno. La vitamina A es vital para la visión, ya que forma parte de una proteína que absorbe la luz en el ojo. Es imprescindible para la asegurar la función cardíaca, pulmonar y renal . El betacaroteno, por su parte,  es un antioxidante que se convierte en vitamina A y que lucha contra los radicales libres. 

Son perfectas para añadir a cremas y purés (ideales para el destete), glasearlas con miel y mostaza o saltearlas con matequilla. Su textura tierna es ideal para los niños y servir como acompañamiento. 

Guisantes

Estas semillas comestibles, ya sean frescas o congeladas, están repletas de vitamina C, K, ácido fólico y fibra, lo que las hace especialmente beneficiosas para la salud.  Ayudan a mantener la salud de los ojos, el cerebro y los huesos.

Son geniales para incorporar a recetas como el risotto (puedes hacerlo con calabacín, gambas y guisantes), a las ensaladas de pasta o hacer pesto con ellos. Es preferible agregarlos como ingrediente de otras recetas a presentarles a los niños un plato lleno de esta verdura, ya que podría aburrirse pronto.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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