Revista Mía

10 trucos contra el insomnio

Tener un sueño de calidad es fundamental para afrontar con fuerza todo lo que te depara el día. Te contamos cómo recuperar los buenos hábitos para que tu descanso nocturno sea perfecto.

Así duermes, así estás. Tener un sueño de calidad es fundamental para afrontar con fuerza y vitalidad todo lo que te depara el día a día.
Te contamos cómo recuperar los buenos hábitos para que tu descanso nocturno sea perfecto.
Nos los ofrece el orientador en salud Ata Pouramini, autor de Tú eres tu medicina.

1. Busca el silencio

Obtendrás un mejor descanso en un entorno silencioso, alejado del ruido. Para el insomnio mantente lejos del televisor y de otros dispositivos que obligan a tus sentidos a estar alerta.
Ni un solo café al menos seis horas antes de dormir. Tampoco bebidas isotónicas ni refrescos azucarados con o sin cafeína porque también excitan.
Situaciones como desmaquillarse o lavarse los dientes frente a un espejo lleno de luz no deben hacerse justo en el instante antes de irse a dormir. El motivo es que esta acción puede excitar mucho al cerebro y alterar la calidad del sueño.
Concédete unos minutos para la relajación: descansa en silencio, estírate, practica el yoga o simplemente medita. Estas prácticas te ayudarán a que el sistema nervioso desconecte de su actividad diaria.
Nada de chatear por el móvil, hablar o mirar redes sociales por lo menos dos horas antes de dormir. La hiperconexión no es buena.
Hacer ejercicio justo antes de ir a la cama es contraproducente, sobre todo si es muy intenso porque activa el cuerpo y  el cerebro.
Valóralo. ¿Es el colchón adecuado? ¿Hace cuánto tiempo que no lo cambias? Es importante cambiar de colchón al menos cada 5 ó 6 años.
Es necesario romper con el acto de estar en la cama dando vueltas sin conseguir dormir. Lo mejor es levantarse y realizar alguna actividad relajante. Así, tu cerebro no asociará el estar despierto con el acto de estar en la cama. El objetivo es volver a la cama un poco más cansado y lograr un descanso óptimo
Un estudio de la Universidad de Oxford con niños de entre 7 y 8 años  reveló que los niños que tomaban 600 mg de aceite de pescado rico en Omega 3 (una cucharada) antes de irse a la cama dormían 58 minutos más y se despertaban 7 veces menos que aquellos que lo tomaron.
Súmale una hora más a tu rutina de sueño y evitarás angustiarte por el reloj. Por cierto, si no lo miras durante las horas de insomnio, mucho mejor.
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