Revista Mía

¡Me tiro de los pelos! (literalmente)

¿Te arrancas pelitos de la cabeza o de las cejas? Se llama tricotilomanía, y no es tan raro como piensas. ¡Aprende a controlarlo!

Autor: A. I.
El impulso nervioso (o tic, manía, o como quieras llamarlo) de arrancarse pelitos, ya sea de la cabeza o de las cejas, por ejemplo, se llama tricotilomanía. Este último caso es el que sufre María, que nos escribió a miaexpertos@gyj.es para saber cómo podía controlarlo.
Aunque su nombre te suene a chino, es mucho más frecuente de lo que piensas: un 4 % de la población mundial sufre este trastorno de control de los impulsos. "Muchas de estas conductas facilitan el estar algo más relajada, aunque no supongan en realidad un problema de ansiedad" dice el psicólogo clínico Jorge Barraca. Es decir, que no has empezado a sufrirlo por tener ansiedad, sino que al haber convertido esta práctica en un hábito, a veces compulsivo, que no puedes controlar, cuando llegas a realizarlo te tranquiliza.

¿Cómo lo controlo?

"Este tipo de comportamientos no son difíciles de tratar, aunque si llevan presentes -como hábitos- mucho tiempo a veces requieren un esfuerzo durante varias semanas, en particular porque pueden llegar a ser bastante inconscientes o estar muy automatizados", dice el psicólogo. Aquí te dejamos algunos trucos para que puedas empezar a ser consciente de ello e intentar aplacarlo:
- "Se recomienda llevar un registro muy sencillo; por ejemplo, hacer una rayita en un papel o en el móvil cada vez que nos "pillamos" haciéndolo", dice Barraca. Muchas personas bajan su tasa solo por el mero hecho de apuntarlo, porque al volverse más conscientes de él lo pueden detener a voluntad. Así, además tendrás recogido el nivel inicial del hábito y podrás comprobar tu evolución.
Si lo haces estando sola, puedes ponerte algo que lo dificulte, como unos guantes de cirujano o algo que te cubra el cabello (una gorra, o sencillamente agarrarte el pelo en una coleta tensa) o justo hasta las cejas (unas gafas más grandes, un gorro de ducha…).  No es que eso lo vaya a impedir, pero tu mano ya tocará primero otra cosa antes del pelo. Además de tener consciencia de ello, por la diferencia del tacto, serás más capaz de detenerte si tienes un obstáculo que retirar.
- "Si esta conducta no te calmara mucho la ansiedad, recurre a estrategias más eficaces, positivas y adaptativas para relajarte, como respirar abdominalmente y despacio, estirarte, o alguna otra técnica de relajación útil", recomienda el experto.
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