Revista Mía

Valora lo que tienes

Solemos lamentarnos por cosas que no están en nuestra mano y se nos olvida disfrutar de lo que tenemos. El psicólogo Bernardo Stamateas nos enseña a solucionarlo.

A veces nos lamentamos por cosas que no están en nuestra mano y se nos olvida disfrutar de lo que tenemos o va bien en nuestra vida. El psicólogo Bernardo Stamateas nos enseña a solucionarlo.
¿Te lamentas a menudo de la vida que tienes? ¿Te parece que todo el mundo tiene más suerte que tú? Créeme, tú misma te estás haciendo daño. Para frenar esa actitud, intenta fijarte en las cosas que sí tienes. Primero en las espirituales (familia, amigos, trabajo), pero luego, sin cortarte, en las materiales. Hay que aprender a disfrutar también de esas cosas bonitas que poseemos y que dan color a nuestra vida. Siempre digo que no hay que guardar la vajilla para los invitados especiales, ni el perfume para ese evento único, ni ponernos nuestra mejor ropa solo un día al año. Hay que gozar de lo que tenemos, no guardarlo; porque lo que no usemos nosotros será de otros cuando no estemos aquí. Todo lo que tenemos está hecho para ser gastado.

Nada es para mañana

El sentimiento de culpa nos dice: "Voy a guardar esto para una ocasión especial", pero la clave está en hacer de cada ocasión algo único y no guardar nada para mañana, ni siquiera esa ropa tan bonita que nos da miedo estropear si la ponemos para estar en casa. ¿Has pensado en lo mucho que te va a gustar verte guapa mientras te mueves por tu hogar? ¿En cómo te van a ver los tuyos? Pues eso mismo aplícalo a todas las cosas que están en tu mano, desde la imagen a la comida, pero sobre todo a cómo nos comportamos con nuestros seres queridos. No guardes las palabras ni las expresiones de tus sentimientos, ni ese abrazo o esa llamada que quieres hacerle a alguien. No las dejes para otra ocasión, porque te van a dar mucho.

¡Fuera culpas!

Por  otra parte, no permitas que nadie te critique por saborear y valorar lo que tienes.  Si algo es tuyo, es para que lo disfrutes cuándo y cómo quieras. Y esta misma idea aplícala a tu actitud en general. Libera la alegría que hay en tu interior, no dejes que el ambiente te domine. ¿Que la vida es difícil? No hay nada nuevo bajo el sol, dijo el Rey Salomón; hace siglos también se quejaban los jóvenes y la vida era dura. La cuestión es no echarle la culpa de cómo nos sentimos a cosas exteriores y comprender que el presente, en parte, sí depende de nosotros. Podemos influir en él, cambiarlo y disfrutarlo.
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