Revista Mía

Que este año no te pille la depresión postvacacional: trucos para la vuelta al trabajo

Evitar el bajón a la vuelta de las vacaciones es, en ocasiones, más sencillo de lo que creemos. Sigue estos consejos.

Autor: Jesús Vílchez
Qué bien se está de vacaciones: días de sol y playa, relax absoluto, en un buen hotel sin tener que cocinar ni hacer las tareas de casa, levantándote casi a la hora de comer, viajando por el mundo… Eso es vida. Pero, como diría Joaquín Sabina, dura “lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks”. Es decir, menos de lo que nos gustaría.
En breve toca volver al trabajo y, con él, la conocida por todos como depresión postvacacional, un síndrome caracterizado por el fracaso de adaptación entre el periodo de vacaciones y la vuelta a la vida activa, generando malestar general.
¿Cómo podemos localizar los síntomas? Es muy fácil. La depresión postvacacional puede presentarse con síntomas físicos como psíquicos. En el primer grupo estaría el cansancio general, la fatiga, la falta de sueño, de apetito o de concentración en el trabajo. Y en el según grupo estaría la irritabilidad, la tristeza y la falta de interés.
¿Es posible evitarlo? Por supuesto. Con unos sencillos trucos podemos hacer que la vuelta al trabajo sea mucho más llevadera.
Para empezar, cuando planeemos las vacaciones, por muy raro que parezca no debemos aprovechar todos los días. Es decir, que lo ideal es que regresáramos a casa uno o dos días
antes de la vuelta al trabajo, para poder adaptarnos así a nuestro entorno y que el cambio no sea tan brusco.
A partir de nuestra vuelta, o algún día antes, sería ideal que cogiéramos un horario similar al del trabajo. Si normalmente nos levantamos a las 7 de la mañana, durante los últimos días de vacaciones debemos intentar acercarnos a ese ritmo, y levantarnos al menos a las 8 o 9, para coger el ritmo de sueño. Por supuesto, evita el alcohol y la cafeína durante las 3 o 4 horas antes de ir a dormir.
También podemos realizar alguna actividad de ocio compatible con el trabajo durante los primeros días o semanas, para una arrancar paulatinamente.
Algunos expertos aconsejan llevar algún recuerdo del viaje al puesto de trabajo. Y lo más importante, intentar no cargar con todo el primer día. Además, si tenemos tiempo, podemos llamar a un compañero el día anterior para que nos cuente cuál es la situación e ir mentalizándonos. Cuando vuelvas a casa tras el primer día, dedica unos minutos a tu relax personal y no quieras abarcar todas las tareas. La vuelta tiene que ser de forma lenta y progresiva. ¡Feliz regreso al trabajo!
tracking