Revista Mía

Cómo lidiar con la frustración

Cuanto mejor la manejemos, menos nos costará superarla.

Autor: D.C.
¿Quién no la ha sentido alguna vez, tanto en el ámbito personal como el laboral? Se trata de una emoción inherente a la vida, así que, cuanto mejor la manejemos, menos nos costará superarla.
Se define como el sentimiento de fracaso y decepción que aparece ante un deseo no cumplido o una necesidad insatisfecha. Puede darse en cualquier área de la vida (económica, afectiva, amorosa) y cuando ocurre parece que todo se nos derrumba, que aquello por lo que hemos luchado tanto tiempo no da los resultados esperados; y, lo peor, que quizá no los dé nunca. Surgen entonces emociones como el dolor, la angustia y la pesadumbre, todas ellas negativas y con importantes consecuencias sobre nuestra salud y sobre nuestra vida en general.
La frustración nos quita las ganas de seguir adelante, la fuerza para levantarnos una vez más y continuar, y eso es algo que necesitamos cada día. Por eso, quien la maneja más o menos bien tiene mucho ganado. Entre quien tiene las armas para reponerse rápidamente de un contratiempo y quien se deja llevar por el enojo media un abismo. No digamos entre aquél y quien reacciona con resignación y tristeza. Una persona triste se vuelve melancólica, retraída, solitaria. Se ha resignado ante la situación negativa que le ha tocado vivir y permite que su vida gire alrededor del aislamiento y la introversión. Pero esto no tiene por qué ser siempre así. Hay maneras de ir logrando poco a poco una mayor tolerancia a la misma.
Primero debes saber que ningún ser humano tiene el poder de salvarte, no cometas el error de poner expectativas excesivas en las personas porque, lo quieran o no, tarde o temprano te fallarán.
Después, aumenta tu círculo de contactos y no esperes nada de nadie, de esa manera serás libre y podrás disfrutar de relaciones interpersonales sanas.
Por último, recuerda que nuestro corazón es el asiento de las emociones y el que controla realmente nuestra vida: por eso es tan importante cómo nos decimos a nosotros mismos las cosas. Y es que cada mañana, al levantarnos, podemos tomar la decisión de ser felices, de disfrutar de la vida y de un día maravilloso y no dejar que la frustración nos invada ante el primer problema que aparezca.

Pautas para conseguirlo:
1. Tienes que lograr ser líder de tu propia vida.
2. Cree en ti misma siempre.
3. Dedícate tiempo y cuídate.
4. Sé tenaz y determinada.
5. Haz una lista con los objetivos que todavía no has alcanzado y ve por ellos.
6. Busca caminos alternativos.
7. Acepta los obstáculos que se presenten y sigue tu camino: no perderás el tiempo inútilmente.
8. Date permiso para equivocarte: no pasa nada.
9. Libérate del sentimiento de culpa: es uno de los que más nos hacen sufrir y no sirve de mucho.
10. No pongas expectativas sobredimensionadas en ninguna persona ni en ninguna circunstancia y disfruta de lo logrado hasta ahora.

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