Revista Mía

Recuperar la vacunación: objetivo prioritario

Las coberturas de vacunación han descendido de manera preocupante durante la crisis del coronavirus.

  • Autor: Marta Riesgo
La bajada en las coberturas de vacunación es, sin duda, uno de los daños colaterales de la crisis sanitaria de la COVID-19. La presión asistencial, tanto en los hospitales como en los centros de salud, unida siempre a las medidas de distanciamiento social, principalmente el confinamiento, se ha traducido de forma directa en importantes bajadas en el nivel de cumplimiento de las coberturas vacunales.
Las cifras son alarmantes. Se sitúan muy por debajo de los umbrales recomendados para que se produzca la denominada inmunidad colectiva, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sitúa por encima del 90 %. Así lo expuso Eliseo Pastor Villalba, jefe de la Unidad de Coordinación y Promoción de la Salud de la Consellería de Sanidad Universal y Salud Pública de la Comunidad Valenciana, durante su intervención en un webinar organizado por la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (Anenvac).
Ante esta situación, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP), apuesta por seguir una estrategia clara: mantener las vacunaciones en lo posible; asegurar las condiciones de seguridad y planear la recuperación de las vacunaciones demoradas. Y es que, tal y como reconoce la propia AEP, la desescalada por fases establecida por el Gobierno central parece el momento oportuno “para organizar la recuperación de aquellas vacunas que se hayan dejado de administrar”.
En el mismo sentido, la Sociedad Española de Inmunología (SEI), la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) y la Asociación Española de Pediatría a través de su Comité Asesor de Vacunas (CAVAEP) han elaborado unas recomendaciones. Así, proponen mantener las vacunaciones infantiles (del calendario oficial y las no financiadas que estén indicadas, como rotavirus, meningococo B, meningococo tetravalente y VPH en varones) en lo posible. Además, apuestan por seguir las recomendaciones de la AEP y del Ministerio de Sanidad. Es decir, priorizar las vacunas de los menores de 15 meses de edad (y, en cualquier caso, las de los 2 y 4 meses, y la triple vírica de los 12 meses). Del mismo modo, recomiendan aplicar criterios generales ya asentados por la experiencia:
“Los niños que hayan superado la infección aguda por el nuevo coronavirus, una vez que se encuentren clínicamente bien, podrán seguir con las vacunaciones sin necesidad de esperar un tiempo determinado”.
Los niños que superen la Covid-19 pueden seguir con sus vacunaciones con total normalidad.
Además, insisten en la necesidad de “ofrecer las condiciones de seguridad necesarias para reducir el riesgo de transmisión del nuevo coronavirus; promover la confianza de las familias en sus visitas al centro de vacunación, con las medidas de seguridad oportunas en cada momento e insistir en el contacto telefónico con el centro de salud para concertar las citas de las vacunaciones”.
Estos expertos insisten, asimismo, en la importancia de hacer planes para la recuperación de las vacunas demoradas, “llevándolos a la práctica lo antes posible, a medida que se vayan flexibilizando las medidas de distanciamiento social impuestas por las autoridades sanitarias”.
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