Revista Mía

Descifrando el ADN de las enfermedades

Las posibilidades que ofrece el diagnóstico molecular son numerosas. Los expertos inciden en invertir en este tipo de tecnologías.

  • Autor: Carmen López
Cuando los expertos hablan de diagnóstico molecular hacen referencia al conjunto de técnicas de biología molecular que se emplean para identificar marcadores biológicos como nuestro código genético. Son técnicas complejas pero que ya están muy avanzadas y son capaces de aportar mucha información al respecto. Se usan para identificar una enfermedad por medio del estudio de las moléculas, tales como las proteínas, el ADN y ARN, de un tejido o líquido corporal.
Por ejemplo, en cáncer ya son una realidad para descifrar esta patología. Desde hace tiempo, en España los profesionales sanitarios insisten en la importancia de estas nuevas tecnologías para avanzar en el diagnóstico precoz de determinadas enfermedades. Precisamente, con la crisis que ha generado la COVID-19 se ha puesto sobre la mesa esta necesidad. ¿Sería diferente el impacto de la pandemia con la expansión del diagnóstico molecular en el Sistema Nacional de Salud? Una pregunta para la que de momento no hay respuesta rotunda, aunque los muchos expertos coinciden en que sí.
La pandemia del coronavirus y, en general cualquier pandemia, revela la importancia de la inversión en ciencia, y en concreto, en salud pública. En este escenario, el rol que juega la investigación molecular es fundamental para descifrar los procesos infecciosos; desarrollar estrategias terapéuticas; y guiar a los profesionales en el abordaje de esta enfermedad. Una idea en la que coinciden varios expertos. De hecho, este es el hilo conductor de un editorial publicado en Science sobre la importancia de la investigación molecular y el impacto de la COVID-19.

Desde el diagnóstico...

Como avanzan los expertos, la primera aplicación de la investigación molecular fundamental para la COVID-19 fue la secuenciación rápida del genoma de ARN del propio virus. Para ello, utilizaron un tipo de técnicas que secuencian los genes de manera masiva y que proporcionan miles de millones de lecturas del ADN en un solo día.
La segunda aplicación principal de la investigación molecular ha sido el desarrollo de una investigación para identificar a personas afectadas por el virus. A través de un método complejo de detección de alta sensibilidad del virus se ha conseguido avanzar.
El desarrollo terapéutico del COVID-19 requiere de una comprensión profunda de los procesos moleculares involucrados en el ciclo de vida viral. De ahí la importancia de que se precisen terapias antivirales para tratar a pacientes con síntomas leves a moderados. Para los más críticos se necesitan terapias adicionales. Dado que la COVID-19 pertenece a la familia de los virus de ARN, los investigadores están convencidos en impulsar el desarrollo de terapias antivirales, basado en la información molecular que ya se conoce del virus.
No hay que olvidar que el objetivo final para el tratamiento de todas las infecciones virales, incluido la COVID-19, es el desarrollo de la inmunidad del huésped y de rebaño, que puede lograrse mediante la infección del huésped o la vacunación. Para manejar posibles pandemias con el menor número de víctimas, los investigadores deben desarrollar vacunas que puedan producirse en masa en una escala de cientos de millones de dosis dentro de unos pocos meses después de que aparezca un virus y que se pueda distribuir rápidamente en todo el mundo.
Con todo, y teniendo en cuenta estas posibilidades que ofrece este diagnóstico molecular, los expertos hacen hincapié en que una vez que la pandemia se revierta, los gobernantes deberían reconocer la dependencia de la sociedad de la ciencia. Estas nuevas técnicas de investigación molecular podrían servir en un futuro. La inversión en ciencia puede ayudar a salvar vidas cuando surjan futuras pandemias.
tracking