Revista Mía
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Alimentos para resistir el calor

Al igual que se guarda la ropa de abrigo cuando llega el verano, los menús deben adaptarse a las necesidades del cuerpo cuando suben las temperaturas. La clave no pasa por eliminar alimentos, sino por modificar la manera de prepararlos.

Autor: Mía
  • Autor: Carmen López
Quizá hasta se haga de manera inconsciente, pero, cuando llegan los meses de calor, los menús suelen modificarse. Por supuesto, depende de la zona en la que se resida (no es lo mismo un verano en Cantabria que uno en Cádiz) y de los gustos personales: hay a quien no le importa comerse un plato de fabada en pleno agosto, de ahí el conocido el dicho “al calor, calor”.
Pero, en general, la presencia de ensaladas y sopas frías en la mesa aumenta y los guisos de cuchara se toman unas vacaciones hasta septiembre. Sin embargo, más allá de las meras apetencias, ¿es necesario adaptar la dieta al cambio de temperaturas para preservar la salud? ¿Puede suponer algún problema no hacerlo?
La dietista nutricionista Arancha Arias ha dado respuesta a estas y otras preguntas relacionadas con este tema, para que nadie cometa errores a la hora de alimentarse.

¿Es necesario adaptar la dieta para sobrellevar el calor?

La experta indica que sí, ya que es muy importante estar bien hidratada. Las formas más efectivas de conseguirlo
son las siguientes:
  • Consumir frutas y verduras de temporada
  • Introduciendo el gazpacho en los menús
  • Con refrescos saludables elaborados en casa: aguas infusionadas con frutas, como naranja, limón, frambuesas, y hierbas aromáticas, como menta o hierbabuena
  • Tomando tés fríos.
Cambiar pero no eliminar
¿Qué recetas pueden ser las que menos apetezcan cuando suben los grados? Pues posiblemente aquellas que se sirven humeantes: las sopas, las legumbres guisadas o las carnes y pescados al horno.

Alimentos para una dieta adaptada al calor

  • Legumbres, quinoa, pasta integral o patata como base para ensaladas, por ejemplo.
  • Verduras. También pueden ir integradas en las ensaladas o por separado. Los pimientos, la
    cebolla, el pepino o el tomate son de los más apetecibles.
  • Frutas. El melocotón, los paraguayos o las ciruelas, ya que son de las más refrescantes.
  • Productos de mar. Las sardinas, los boquerones o los langostinos.
    Todos estos productos frescos mencionados son de temporada.
Estos platos se eliminan del menú y se sustituyen por carbohidratos provenientes de la pasta o la patata preparadas en ensalada. Según Arancha Arias, “puede haber un descenso de vitaminas del grupo B y de la fibra.
Convertir esos platos de cuchara en ensaladas de legumbres es una buena forma de llevar una alimentación más saludable durante el verano, además de saciante y económica”.
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