Revista Mía

Claves para comer sin ansiedad

La ansiedad al comer es más frecuente de lo que pensamos. Hablamos de cómo combatirla y lograr adoptar una relación saludable con la comida.

Autor: Mireia Valdés
Dormimos y nos movemos menos y sin embargo comemos más rápido que hace 30 años. Nos alejamos cada vez más de la comida casera tradicional en favor de la que es para llevar y de la procesada. Todo ello nos pasa factura en nuestra figura y, lo que es más importante, en nuestra salud. Es hora de que reprogrames tu cerebro y cambies tus hábitos para hacer las paces con la dieta sana y tu peso. Aquí te decimos cómo conseguirlo.

Descubre la dieta que te va

No todos los regímenes o dietas funcionan para todo el mundo. Algunos alimentos provocan una respuesta positiva en unas personas y negativa en otras. Por ello, debemos encontrar los que más nos convengan según nuestra fisiología. Por ejemplo, varios estudios científicos sugieren que muchas de las enfermedades degenerativas que padecemos, desde la diabetes hasta la obesidad y las enfermedades autoinmunes, están relacionadas con un fallo en el sistema digestivo y que los carbohidratos refinados lo alteran y nos predisponen a la resistencia a la insulina. Por otro lado, ciertos alimentos con gluten están involucrados en enfermedades autoinmunes. Teniendo en cuenta estos datos, se puede crear una dieta personalizada.
Los tres pilares
“Más allá de la dieta, crucial para mejorar la salud y el bienestar, es necesario reequilibrar también los hábitos del sueño, el ejercicio físico y las relaciones sociales”, explica el nutricionista Robb Wolf. Dormir mal y cuando no nos corresponde influye significativamente en nuestro metabolismo y en la elección de alimentos. ¿El motivo? Las personas que duermen menos de 5 horas, comparado con aquellas que duermen 8, ven elevados sus niveles de grelina y disminuidos los de leptina. Esto provoca el aumento del apetito, especialmente por alimentos hipercalóricos y ricos en carbohidratos, ya que el organismo intenta así sustituir la energía que no recuperó mediante un sueño reparador. Y esto acaba provocando una sobrealimentación y, en último término, un aumento de peso.
El motivo de que el ejercicio físico sea fundamental para perder peso y ganar en salud parece más evidente. ¿Pero sabías que también te ayuda a comer más sano? Realizar deporte aumenta la sensibilidad a las señales fisiológicas de saciedad, lo que influye en un mejor control del apetito. Por otro lado, nos hace menos impulsivos, de modo que nos resulta más fácil modificar una conducta o autorregularla, por ejemplo para perder peso y mantenerlo a largo plazo.
Por último, te interesará saber que varias investigaciones han demostrado que la ausencia de relaciones sociales puede ser muy perjudicial. ¿Cómo es posible? La falta de interacción, incluido el contacto físico e incluso el conflicto, es una fuente de estrés que puede deprimir el sistema inmunológico y aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades. ¿Quién no se ha sentido alguna vez triste y solo en su casa y no ha atacado la tarrina de helado o la caja de galletas? Las amistades ayudan a evitar estos actos compulsivos.
Un plan en dos fases
¿Cómo conseguimos entonces comer sin ansiedad y mejorar nuestra salud? El nutricionista Robb Wolf propone un plan en dos fases. En la primera, se definen las necesidades y los objetivos principales (quiénes somos y dónde deseamos llegar). A partir de ahí, se inicia una sencilla dieta de reajuste de 30 días en la que se reprograma el apetito. En esta fase podemos descubrir, por ejemplo, si tenemos una resistencia a la insulina y si debemos ajustar nuestra ingesta de carbohidratos.
Pasada esta etapa se pasa a la fase dos, en la que se desarrolla una dieta personalizada a través de un test de carbohidratos de 7 días. Con él observaremos cómo nos sentimos después de comer carbohidratos u otros tipos de alimentos encargados de mantener los niveles de azúcar en sangre en cifras saludables. Así, proporcionando a nuestro organismo los alimentos que mejor le sientan, nos sentiremos bien y seguiremos la dieta sin decaer.
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